Día 12 de octubre de 2022, dos aviones del Ala 23, del Ejército del Aire y el Espacio del Ministerio de Defensa, de la base aérea de Talavera la Real regresan después de haber participado en el desfile conmemorativo de las Fuerzas Armadas. Por fin se retoman los actos de este día feriado y señalado tras los últimos y tristes años de la pandemia por el coronavirus. Enemigo éste debilitado, pero no vencido y que aún nos va a seguir dando guerra próximamente. Desde aquí nuestro agradecimiento a la UME que se batió en duelo con este adversario, atendiendo y desinfectando las residencias de mayores cuando nadie se atrevía.
Impresionante desfile por el número de efectivos participantes, más de cuatro mil, en estos momentos en los que volvemos a valorar la importancia de disponer de unas Fuerzas Armadas y Cuerpos de Élite, siquiera sean para su función de disuasión.
No obstante señalar que en estos momentos nuestros tanques “Leopard” están desplegados en tareas defensivas en Letonia. En la frontera entre las democracias y los anacrónicos y renovados imperialistas. Además, participan en esta demostración de unidad nacional las banderas de los tercios que el próximo mes parten para el Líbano para seguir con las labores de apoyo a las diferentes misiones de la ONU.
Señalar igualmente, que las tropas de infantería han tenido como sede y campo de instrucción el acuartelamiento de “El Goloso”, de infausto recuerdo por haber sido el lugar de donde partió una parte principal de las fuerzas que participaron en aquel hecho bochornoso del intento del golpe de Estado, el día 23 de febrero de 1981.

Y mientras tanto, una cuadrilla de seis obreros, siguen afanados en continuar a marchas forzadas las tareas de remate de una parte fundamental de las obras de la plataforma de alta velocidad del ferrocarril del ya dos veces inaugurado tren. Al pasar los aviones por encima de sus cabezas apenas miran y siguen con su trabajo.
Es esta otra expresión más de grandeza de esta nuestra España. Seis trabajando y ninguno mirando en este día de la Hispanidad, Fiesta Nacional de España, Fiesta del Pilar y Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. Por cierto, que fuimos testigos de la salida de varios grupos de jinetes y amazonas desde Mérida hacia Guadalupe. Es ya tradición esta marcha ecuestre y devota desde todos los puntos de Extremadura para confluir en la Puebla de Guadalupe en este día. Participando de este modo activamente en las celebraciones religiosas.

Siguen igualmente a buen ritmo la instalación de las catenarias, aunque asombra que van por el trazado antiguo, presagio de que deberíamos ir preparando la tercera y definitiva inauguración porque esto va para largo. En esta ocasión quizás habría que estudiar conjuntamente con los expertos en protocolo de la Ciudad del Vaticano la posibilidad de que pudiera acompañarnos su Santidad. Pues tal vez de este modo y teniendo de nuestra parte a la Divina Providencia, sí sería posible que alguna vez podamos disfrutar de un tren digno antes de que otro medio de transporte más moderno y novedoso se imponga, pongo por caso los drones.
Permítanme finalmente destacar la participación del borreguito de “norit” como joven mascota de los caballeros legionarios. Menos mal que a ninguno de los muchos bobos nacionales le ha dado todavía por proclamar que esta participación en un acto militar se puede considerar como maltrato animal. Tiempo al tiempo.













