En el último pleno del Ayuntamiento, la concejala Mavi Matas afeó al Sr. Alcalde el bostezo que significaba desgana y desdén en alguien que preside tan ilustre instancia. Fernando Pizarro, en su cuarta mayoría, debe mejorar su empatía con la oposición y dejar de mirar el móvil, mostrando indiferencia, cada vez que escucha alguna crítica del PSOE o de Podemos.
Después de haberse subido el sueldo para él y los suyos, mientras esperaba acontecimientos sobre una posible caída de María Guardiola, muchos ciudadanos le exigimos algo más que sus decretazos opacados. Una y otro, afirmaron en la campaña electoral que Plasencia ganaría con la duplicidad de la marca del PP en el Ayuntamiento y en la Autonomía. ¡Es su momento!
Solicitar un encuentro con la Presidenta de Extremadura es prioritario, para ponerla al corriente de los déficits de nuestra ciudad y reclamar una urgente puesta en marcha de recursos que pongan freno a la atonía de Plasencia.
El victimismo cansino del Sr. Alcalde, en anteriores legislaturas, ya no cuela como muletilla justificatoria para la inacción. Toca abordar demandas para Plasencia que deben ser prioritarias en esta legislatura. El tiempo empleado en la anterior legislatura en organizar caravanas de coches y caceroladas, Pizarro deberá emplearlo en abrir reuniones y negociaciones con las distintas Consejerías.
Una de las primeras peticiones es la agilización de las obras de Martín Palomino, junto a sus accesos a la autovía, clarificando el calendario de finalización de la conexión de la Autovía EX-A1 a Monfortiño. De paso, significar la necesidad imperiosa de suelo industrial; un Expacio Plasencia, que al parecer le negaba Guillermo Fdez. Vara.
En cuanto al ferrocarril se refiere, las dos administraciones no deben perder el tiempo en cerrar la ubicación en Fuentidueña de la estación de Alta velocidad. No vayan a cometer el error de marras. Además, hay que hacer la apuesta urgente por la recuperación de la linea Plasencia-Salamanca. En Europa hay que seguir trabajando en ello.
Sobre la residencia de mayores en el Parque de La Coronación, aprovechando que el gobierno extremeño ha nombrado responsable del SEPAD a una experta en residencia de mayores, el Sr. Alcalde tiene que retomar su idea de que este organismo asuma la gestión de la misma, si es capaz de terminar la obra algún día. Es una ocasión única para que sea absorbida por la red pública y acabar con sus incertidumbres.
Y aunque el nuevo consejero de Sanidad sea un experto en seguros privados, le toca gestionar la reorganización del Hospital de Plasencia a través de un Plan Director con más y mejores servicios, especialidades, plantillas, para que sea referencia en el Norte de Extremadura.
En materia de movilidad, Fernando Pizarro lo sabe porque así lo ha manifestado, es urgente la renovación de una insostenible Estación de Autobuses, estableciendo enlaces con Madrid por la A-5. Lo de los autobuses urbanos, ya tal, como diría Mariano Rajoy.
En materia cultural, el tema es tan extenso, que deberemos dedicarle un artículo completo. Nuestro patrimonio monumental reclama un Consorcio con la participación directa de la Junta de Extremadura.
Y por no alargarme en demandas, hay que incidir en la descentralización, donde Plasencia como Capital del Norte de Extremadura, pueda acercar la administración y los servicios a cerca de doscientos mil habitantes, potenciando el Centro Territorial de la Junta de Extremadura y la aplicación del Estatuto de Autonomía de Extremadura con la llegada a nuestra ciudad del Personero del Común.
Fernando Pizarro tiene muchas tareas pendientes y demostrar hasta dónde llega su liderazgo. Seguro que el bostezo del alcalde ha sido solo una anécdota.













El Sr. Alcalde supera con creces los limites de la Irresponsabilidad.
Yo ya no creo en los reyes magos y menos, cuando supone revertir y tragarse todo aquello que ha criticado
¡Es su momento! Tiene que cambiar el relato.
Plasencia ha votado y lo ha hecho una y otra vez durante las últimas 4 legislaturas. El tercio de población que siempre vota ha hecho valer su paranoia mental. Plasencia es un suicida al que no puedes cambiar de opinión. Es más, hay que tener cuidado en que no te arrastre en la caída. Comprometerse en algo? Luchar porque cambie algo? Disgustos y dolores de cabeza no agradecidos es lo que sacas. Es más, te miran como si fueras un extraterrestre por quejarte. A disfrutar de lo votado! Eso sí, ni una palabra de protesta de quienes contribuyen a este esperpento.
Un 39,5% de abstención. Dicho queda. Tenemos un alcalde a nuestra altura. Salud.
Y para completar los servicios necesarios debería instar a la Presidenta a que desarrolle ya lo previsto en el Estatuto de Autonomía como es la Comarcalización de la región. Plasencia, como Capital del Área Funcional #NortedeExtremadura, que reúne el número de habitantes (más de 200.000) suficientes para estar dotada de todos los servicios que sólo tienen actualmente las capitales de provincia. Pero para eso se votó el Estado de las Autonomías, para descentralizar servicios nacionales y éstas para descentralizar servicios regionales. Fíjense el tema tan interesante e importante que tiene este Alcalde-sacristán de Plasencia en una legislatura con el PP en el municipio y la autonomía. Venga alcalde, menos bostezos por su cansancio obligado a gobernar Plasencia y al tedio que le produce seguir en lo mismo (16 años + 15 años en la oposición como concejal). Vamos todo un balance de la mamandurria que le gusta más que el colegio de párvulos enseñándoles música.
Por higiene política debería haber dado un paso al lado. Democracia mediocre. Saludos.