Alfred Nobel, en la instrucción general de su testamento, en 1895, dijo que «la recompensa se conceda a aquellos que durante el año anterior hayan llevado a cabo el mayor servicio a la humanidad». Y en literatura concretamente, «al que haya producido lo mejor en sentido ideal».
Alfred Nobel era anarquista, para él lo «ideal» es aquello que «adopta una posición polémica o crítica respecto a la religión, a la monarquía, al matrimonio y al orden social en general».
Lo cuenta Kjell Espmark -que fue presidente del Comité del Nobel desde 1988 hasta 2005-, en su libro «El premio Nobel de Literatura. Cien años con la misión» (trad. de Marina Torres, editorial Nórdica)
Yo le daría el Nobel a Carlos Taibo, anarquista de pro y el escritor actual más cercano al «ideal» exigido por Alfred Nobel.
Si no se lo dan es porque lleva más de cuarenta libros publicados y en algún sitio leí que los responsables de dar el premio prefieren a alguien que no haya sido muy prolífico, no sea que se tengan que leer todos los libros de dicho autor.
Por cierto, aunque yo le daría el premio Nobel a Joyce Carol Oates o a Marysé Conde, desde hace tiempo le dan el premio un año a un hombre, el siguiente a una mujer y como el año pasado fue para Annie Ernaux, este año le toca a un tal Laszlo Krasznahorkai, húngaro.












