Para Evelyn Zorrita y Pigüy Zorrita lo más de lo más era Bruce Springsteen, mientras que a Anarkoma Zorrita y a Ruth Zorrita les gustaban más los punkis Sex Pistols, Ramones o The Clash.
Ayer, asombrado, vi y escuché una noticia del Telediario de la 1 que duró cinco minutos por lo menos, que en términos televisivos es mucho tiempo. Nombraron indirectamente a las cuatro chicas cuyo sobrenombre llevaba la palabra “Zorrita”.
No tenía ni idea de qué es eso del Benidorm Fest. Ya sí. Parece ser que es algo que hacen (¿por qué lo titulan en inglés cuando el español es el idioma más rico y variado del planeta?) para elegir al grupo musical o solista que va a representar a España en Eurovisión, que es un festival europeo con sede y negocio en Suiza (Israel y creo que Australia también participan) de canciones.
Las “Zorrita” nombradas al principio, fueron famosas por salir en televisión un par de minutos en abril de 1983.
Ese escaso tiempo sirvió para que la Fiscalía General del Estado interpusiera una querella por escándalo público contra Carlos Tena, el presentador de “Caja de Ritmos” que es el programa donde salieron esas cantantes más conocidas como Las Vulpes.
Cantaron en horario infantil -en TVE 1, un sábado por la mañana- una canción titulada “Me gusta ser una zorra”. En 1983.
Carlos Tena -que falleció el año pasado por lo que no sabremos nunca qué pensaría y diría que más de cuarenta años después, se vuelva a hablar de «Las Vulpes» – tuvo que dimitir y cerrar el programa.
La canción del festival ese Benidorm Fest que nos representará (¿a mí, que no veo ni un concurso ni otro, también?) en Eurovisión se titula “Zorra”. No sé mucho más del asunto. Ni quiero saberlo. Se hablará de ella durante un tiempo. Hasta yo lo hago ahora mismo.
Cuando escuché que hablaban de “Las Vulpes” y su “Me gusta ser una zorra” al ritmo -los acordes fueron plagio- de “Me gustaría ser tu perro” de The Stooges (de 1969), me acordé del “eterno retorno” de los filósofos estoicos que decían que el mundo se repetía: desaparecía y volvía a crearse.
Según ellos, todo se repite, no solo los acontecimientos, también los pensamientos, las ideas -está todo inventado ya- las emociones y los sentimientos.
A mí me ha servido para recordar aquel 1983 -tenía yo 17 años- y el escándalo que se formó cuando cantaron aquello de “Me gusta ser una zorra”, que cuarenta y tantos años después, vuelve a un Telediario de la 1.
Por cierto, un par de años después de que tuviera que cerrar “Caja de Ritmos”, Carlos Tena fue absuelto de la querella por la que lo denunciaron.
Fin.












