Las formas de liderar, han evolucionado a lo largo de la historia. Desde dictadores en la Edad Antigua hasta presidentes en la Edad Contemporánea, todos han liderado y todos lo han hecho de una forma muy distinta. Esta situación siempre observó el liderazgo a través de la historia y su estrecha relación con momentos y estados económicos. Debe entenderse que el liderazgo no ha sido siempre conforme a los requerimientos a lo largo de la historia, nunca se repitieron, ya sea por los avances tecnológicos o por la necesidad de organizar esfuerzos ante las adversidades que se presentaban en el entorno; nuestra corta historia económica ha configurado a grandes rasgos la existencia de dos etapas.
El liderazgo transaccional: El liderazgo antiguo
Desde el inicio de los tiempos, el liderazgo predominante fue el liderazgo transaccional. Esta forma de liderazgo era la ejercida por los distintos gobernantes que han ido apareciendo a lo largo de la historia. Este era un liderazgo basado, principalmente, en el premio y el castigo para lograr el compromiso de la ciudadanía. De esta forma, los líderes que practicaban este tipo de liderazgo, hasta el siglo XX en casi todo el planeta, ordenaban a la ciudadanía y le inspiraban, pero con la salvedad de que recurrían al miedo que suscitaba un castigo severo para ganar autoridad.
El liderazgo transformacional: El liderazgo moderno
Aunque todavía existen ejemplos claros de liderazgo transaccional en el planeta, la nueva tendencia es la transformacional, este auge se produce como consecuencia de la desaparición paulatina de las sociedades estamentales, entre otros factores, ha cambiado íntegramente la forma de liderar de estos líderes. El liderazgo transformacional, es aquel en el que el líder trata de inculcar los valores, así como la misión y la visión que estos poseen a los seguidores. De esta forma, mediante la inspiración, el empoderamiento y el acompañamiento, el líder trata de inspirar a sus seguidores, a los que condiciona en tanto en cuanto sea su capacidad de persuadir y de motivarlos.
A lo largo de la historia siempre se planteó si el líder nace o se hace, pero lo cierto es que estos siempre se formaron conducidos por el pensamiento así como por las propias aportaciones que surgieron sobre el liderazgo, estas investigaciones siempre se basaron en definir estructuras sobre cómo se podría dirigir a la sociedad, así como en el análisis de los grandes líderes de la historia del mundo, identificando cuáles eran esas características que los diferenciaban de los demás, llegando a la gran conclusión que los líderes nacían, no se hacían. Es a partir del siglo 20 d.C, que esta creencia comienza a ser refutada por los nuevos especialistas en el tema, ya que todos los tipos de liderazgo que se presentan hoy en día, pueden ser aprendidos.
Este aprendizaje se produce a través de habilidades de dirección, de influir sobre las personas para conducirlos al logro de metas y objetivos compartidos. Como consecuencia de estas nuevas hipótesis sobre el liderazgo, empezaron a surgir nuevos analistas, estudios y proyectos para analizar este fenómeno, los cuales se pueden dividir en varias teorías, que a su vez pueden o no, contener más de un modelo de liderazgo. Las principales teorías sobre el liderazgo se dividen en cuatro eras: eras del rasgo, era del comportamiento, era de la contingencia y nueva era.
Teoría de los rasgos
La teoría de los rasgos comenzó a finales de 1800 y duró hasta mediados de la década de 1940. Los investigadores de este período apoyaron la creencia de que los líderes nacen en lugar de hacerse. Por lo tanto, también se llama la Teoría del Gran Hombre. La Teoría del Gran Hombre fue propuesta por primera vez por Thomas Carlyle, analizado diversos registros históricos estos muestran evidencia de esta creencia, así como las estructuras sociales del momento que siempre proporcionaron oportunidades limitadas a la gente común para convertirse en líderes políticos o industriales.
Teoría del comportamiento
La era del comportamiento comenzó a mediados de la década de 1940 y duró hasta principios de la década de 1970. Los investigadores en el período apoyaron la creencia de que el liderazgo se aprende. Pero el enfoque teórico de este rasgo no funcionó. Por lo tanto, había una necesidad urgente de identificar y capacitar a los líderes durante la época de la Segunda Guerra Mundial. Para estudiar la efectividad de los líderes, los investigadores recurrieron a sus comportamientos.
Teoría de la contingencia de Fieller
La teoría de la contingencia de Fiedler establece que, para que un líder sea eficaz, su estilo de liderazgo debe adaptarse a la situación. Con este modelo, podrás identificar tu propio estilo, evaluar la situación y determinar si eres el líder ideal.
Teoría de la nueva era
La nueva era requiere nuevas organizaciones, con una extraordinaria agilidad, flexibilidad, capacidad de adaptación y muy centradas en aportar valor a sus usuarios. Y esto tiene importantes consecuencias desde el punto de vista del liderazgo. Esta teoría es la principal valedora del liderazgo transformacional, la cual busca optimizar el desarrollo y la innovación individual, grupal y organizacional, poniendo en marcha una o más de cuatro dimensiones comportamentales:
Los líderes han tenido un gran impacto en la sociedad a lo largo de la historia; estos han inspirado a la gente a tomar decisiones, a luchar por la justicia y a trabajar para construir un mundo mejor. Estos líderes han cambiado el curso de la historia y han dejado una huella duradera. Actualmente estamos conviviendo con la justicia social que penaliza duramente a aquellos lideres que imprimieron a lo largo de la historia un carácter principalmente transgresor e irrespetuoso con los derechos humanos, sin embargo, estos deben seguir siendo juzgados por la humanidad., acción que debe servir como elemento eficazmente corrector y nunca para justificar liderazgos crueles.













Un Rey no es Rey 👑 por voluntad divina , si no por qué sus antepasados se lo montaron divinamente ,
Un dictador 🤐 no es dictador por voluntad popular , si no por qué mandaron a más de uno al paredón en vez de al altar
En democracia , si no te convence , no le votas , se puede cambiar , sustituir , reemplazar , remendar ….
Muchas gracias por su comentario.