Se entiende la Formación Profesional como el conjunto de acciones que tienen como propósito la formación socio-laboral para y en el trabajo, orientada tanto a la adquisición y mejora de las cualificaciones como a la recualificación de los trabajadores.
De modo solemne, se ha presentado la presente apuesta formativa extremeña, valga como muestra la puesta en escena por parte de las máximas autoridades, a la hora de anunciar las novedades y la postura decidida del Gobierno de la Junta de Extremadura, por el apoyo y fomento de lo que antaño era el único destino o semillero de torpes y que, en la actualidad, se entiende como nicho imprescindible de profesionales cualificados.
Dos consejeros, a falta de uno, dos. La consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional escoltada por el consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital, son quienes han presentado la oferta de los grados y los certificados de Formación Profesional para el próximo curso 2024-2025.
Es la oferta educativa que, según se desprende de sus palabras, necesita el tejido productivo de nuestra región. Integrada en el Plan Estratégico para la Formación Profesional de Extremadura 2024-2027.
Así, María Mercedes Vaquera Mosquero y Guillermo Santamaría Galdón, han apostado por una formación dual, en la totalidad de este pilar fundamental para el desarrollo de lo que antes se conocía como la “Escuela de Maestría Industrial”. Donde adquirían sus elementales conocimientos los llamados a ser aprendices de los diferentes oficios y que hoy se nos presenta como universidad laboral e integradora en lo cultural y profesional.
Qué importante contar con las prácticas y la experiencia en las empresas del sector, para aunar la imprescindible base académica con las vivencias del día a día empresarial. Sirviendo al futuro trabajador o, quizás, empresario para afianzar los conocimientos y, además, como primera toma de contacto con una clientela cada vez más exigente y entendida.
En la sociedad actual, donde se han superado los antiguos “prejuicios de clase”, con unos sectores demandantes de mano de obra cualificada, se antoja acertada la inversión de cerca de cien millones de euros en esta apuesta formativa y orientadora para que, cada vez más jóvenes, se decidan a emprender un camino laboral específico y de éxito.
Nuevas enseñanzas y una demanda de colaboración a las empresas regionales, parecen acertadas iniciativas que, a partir del próximo curso, han de servir para promocionar a la gran olvidada de los múltiples y numerosos, tal vez demasiados, planes de la educación nacional.
Habrá que esperar para valorar cuántas pequeñas y medianas empresas se acogen al Convenio Marco, para el desarrollo de esta nueva Formación Profesional Dual y en qué grado de compromiso. Lo cierto es que, “a priori”, la música es más que agradable, tan sólo nos queda conocer la letra y así tener todos los elementos necesarios para decidir si, por fin, se ha entendido desde la Administración que los trabajadores cualificados y bien formados son el motor de cualquier sociedad moderna y democrática.












