Aaron Sorkin es un genio. Un genio y dicen que además, un perfecto cretino, engreído, petulante y vanidoso. Puedes ser un genio en lo tuyo y un estúpido en todo lo demás.
El tal Sorkin es guionista de series de televisión como “El ala oeste de la Casa Blanca”) y de películas como “Algunos hombres buenos” o “La red social”.
Decían que Picasso era mala persona. Charles Chaplin así así. Beethoven y Goya harina de otro costal. Virginia Woolf era de clase alta y menospreciaba al personal doméstico a su servicio y al “populacho”. Celine racista, fascista, taciturno y bastante oscuro. El ajedrecista Bobby Fischer, antisemita, alabó lo que ocurrió el 11-S con las Torres Gemelas. Y mejor no cuento todo lo que he leído sobre la Madre Teresa de Calcuta…
Fueron genios, pero poco soportables en el día a día lastrados por su egoísmo y poca inteligencia social. Gente hurañas, medio psicópatas, antisocial y adicta a la misantropía. Siempre sin generalizar.
Uno de los ejemplos más recientes es el de Belén Esteban. ¿Alguien duda de su genialidad? Una persona que en quince días, vendió más de cien mil ejemplares de un libro que no ha leído ni ella, a 19 euros el ejemplar, está llena de talento y sabiduría. ¿Es o no una “genia” en lo suyo? Seguro que más de uno lo pone en duda. Yo no.
Esto si que es una genialidad (con chulería, tirabuzón y vuelta al ruedo). Y sí no, intenta hacerlo tú.
¿Cuántos escritores de postín tan pagados de sí mismos consiguen vender más de cien mil ejemplares en toda una vida de trabajo, sacrificio, dudas, miedos y sufrimientos?
Y no sé si la genialidad está reñida con la popularidad o tiene alguna relación, pero estoy seguro de que la mayoría de mis cerca de cinco mil “amigos” de Facebook, “conocen” o han oído hablar de Belén Esteban y solo quince o veinte (o menos) de todos ellos, de Aaron Sorkin, el guionista del que dicen que era un genio.
Eso sí, si los genios lo son porque son famosos y poco más, como cantaban los de Kortatu es que: “Hay algo aquí que va mal”.
Fin.












