A Fernando Pizarro García-Polo le ha tocado la china en el pie derecho con su intención de alquilar la Casa del Deán y el Palacio del Doctor Trujillo a un grupo hotelero. También es verdad que algún día debería explicar el trasfondo de esta operación que solo le trae de cabeza y con una parte de la sociedad en la calle en torno a la Agrupación Vecinal PLacentina y su campaña «Stop» alquiler Casa del Deán. No queremos imaginar cosas raras pero es cuestionable que un político se quede su acción de gobierno buena, regular o mala, en editoriales como este, o los comentarios de barras de bar de una población, la placentina, guerrillera como ella sola.
Pero vamos al asunto. Ahora resulta que el bien hallado Pizarro García-Polo ha maquillado los números y por tanto el valor de los dos inmuebles en cuestión, dando a entender que su costo era la mitad de la tasación real de los mismos. Por una parte, el ínclito alcalde de la Muy no estaba haciendo nada ilegal que se sepa, pero sí ocultando información de modo que los inmuebles cuestan el doble de lo que había dicho hasta el momento.
No sabemos si esto es prevaricación, malversación o ganas de recoger una recompensa por parte del grupo hotelero. Lo desconocemos. Pero el PSOE ha hecho los deberes y en la rueda de prensa ofrecida hoy ha mostrado una tasación según la cual, la Casa del Deán estaría valorada en 1.450.000 euros y el Palacio del Doctor Trujillo 1.115.000 euros, justo el doble de lo dicho. La diferencia estriba en que Pizarro García-Polo estaba barajando una tasación anterior a 2019 que es la última que se ha hecho.
El PSOE tiene claro que aquí algo huele raro y no duda en poner la cuestión en manos de los tribunales de justicia si el alcalde y su equipo de gobierno siguen en las trece de querer alquilar los dos edificios a los hoteleros que ya se sabe los querrían por si algún día les hace falta debido a la oferta y a la demanda. Todo muy raro, sí, pero una operación muy ventajosa para los particulares que quieren firmar un contrato con el Ayuntamiento de Plasencia por 45.000 euros al año durante 33 años. Aquí hay algo que se nos escapa.
Y se nos escapa porque un alcalde no se juega su prestigio y todo el trabajo realizado a siete meses de las elecciones municipales y autonómicas. ni tiene porqué dar explicaciones en Adriano o en Génova de estos asuntos que, en principio, parecen domésticos pero que van mucho más allá, más todavía cuando hay un run run de que José Luis Díaz Sánchez se va a presentar a los comicios de mayo bajo la marca VOX u otra que pueda emerger dentro de no mucho tiempo y pille con el pie cambiado al Partido Popular y su hegemonía, si bien es verdad que Guillermo Fernández Vara siempre gana en las autonómicas en Plasencia.
¿Qué hará el alcalde en esta ocasión? ¿Volverá a callarse para que pase la marea o pondrá a funcionar a su Gabinete de Comunicación para detener al PSOE? En los últimos dos meses, tiempo de vida de este Periódico –muchísimas gracias a los lectores que siguen creciendo cada día–, Pizarro no ha dado la cara a las claras y se ha dedicado a salir en la foto con actividades de poco fuelle tratando de que pase la marea. ¿Optará ahora por el mismo camino? Mire señor alcalde que salir corriendo con una china debajo del pie es bastante doloroso aunque puede hacer de su capa un sayo. Los placentinos saben que, en cuestiones de números, su gobierno no es claro y que trata de engañarlos maquillando las cifras. ¿Qué más nos deparará el futuro?












