Es una pena que la segunda Feria Taurina más importante de la Región, y a la que acudían de las provincias limítrofes dada su importancia, siga perdiendo enteros por lo mal gestionada que está esta Plaza. Y eso que es una Plaza de segunda categoría. Pero no se tiene en cuenta.
Los aficionados no cesan de quejarse pero el Ayuntamiento no escucha ni al Club Taurino. No hace falta que no le guste la Fiesta Nacional al alcalde, no importa. Lo que si debe hacer es escuchar; no es suficiente justificarse con que tiene cedida la Plaza a una Empresa taurina y que esta haga lo que quiera. No. El prestigio de la Ciudad y de su Feria Taurina está por encima y la Empresa concesionaria debe saberlo para por lo menos intentar mantener el prestigio de matadores y ganadería. No es solo el vender y ganar y hasta la vuelta. Por lo menos es lo que parece.
Esta pasada Feria, se ha demostrado que los matadores sólo vienen a llevarse trofeos y de la ganadería mejor no hablar: toros sin trapío, lentos, mansurrones, flojos y poco embiste. Da la sensación que la Empresa apalabra con los ganaderos los sobrantes de tientas y como para aquí todo vale y el ayuntamiento no dice ni muu… pues adelante. Eso si, el Ayuntamiento subvenciona pero no supervisa.
Luego viene la Presidencia, formada como corresponde en una Plaza de segunda. Pero con la poca veteranía, yo diría primeriza, y por tanto con falta de criterio. Entendemos que había realizado el curso correspondiente que tiene que hacer los miembros de la Escala Ejecutiva de la Policía Nacional, para desempeñar esta función. De los asesores se entiende que es un Veterinario y un aficionado enterado y conocedor del mundo del toro, pero eficientes y no condicionados ni por los aplausos ni por los silbidos. Ambos han dejado mucho que desear y con una Presidenta primeriza.
Han demostrado un desconocimiento del Reglamento que regula las corridas de toros que es claro y conciso. Marca los tiempos de los tercios y vela para que en el tercio de varas se cumplan los pinchazos reglamentarios. Cuando se pide cambio es que el toro no está demostrando la bravura que debía. Tampoco los trofeos se reparten a golpe de pañuelos y silbidos y si el matador ha necesitado utilizar el estoque de muerte varias veces no se le puede dar trofeos a «tuti- plen». ¿Por qué no se cumple?
Una Plaza de segunda categoría tiene que ganárselo el matador después de cumplir con el Reglamento. No viene ha recoger trofeos porque si, ni para apuntárselo en su escalafón de temporada. Y para eso, la Presidencia debe estar vigilante y rigurosa en su cumplimento. Solo había que ver la cara de asentimiento que ponía la Presidenta ante los asesores y que los tres deben conocer lo que dice el Reglamento.
Para esto no se reguló el Reglamento ni se clasificaron las Plazas de Toros en categorías. Para cuando se dará cuenta el Alcalde de la Ciudad que así no vamos a ningún lado. Es más, ya no vienen a esta Plaza ni los críticos especialistas de los medios nacionales como venían antaño, ni hay crónicas d ellos para sus medios; por tanto, la feria taurina placentina se queda sin reseña en los medios nacionales .Solo reseña de Agencias y… Que vamos a decir de interés alguno para ser televisada , si no hay interés en potenciarla con ganadería aceptable y rigor reglamentario. El riesgo sería mayúsculo dada la proyección social que lleva al ser televisada.
Tampoco el Delegado gubernativo, es lo suficientemente exigente para con el personal que debe estar en el callejón cumpliendo la misión que le corresponde y no consintiendo al final del último toro de aficionados que saltan al ruedo desde el tendido incluido menores y ni que decir en el tiro de mulillas el monosabio con un niño de la mano al retirar el último toro. Para eso tiene a la Fuerza Pública para mantener el orden. Todas estas acumulaciones de hechos dicen muy poco de la categoría de la Plaza y por ende de la Ciudad .
Consideramos que el Ayuntamiento al licitar la Plaza debe ser más exigente en las claúsulas del contrato y que la Empresa debe ser rigurosa en el cumplimiento del mismo.
La corrida de rejones se debería compartir con un toreo a pié para hacer menos pesada la repetición de este toreo tan vistoso y dominio del caballo y la belleza de su doma.
Esperemos que el Ayuntamiento escuche más a la afición y pueda llevar nuevamente esta Feria del Toro al nivel que tenía.













Totalmente de acuerdo con el comentario