Este 14 de marzo pasará a los anales de la Historia de España como el día en el que el Congreso de los Diputados aprobaba la Ley de Amnistía pactada entre PSOE y Junts y que era un paso fundamental para que la derecha catalana apoyase la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España.
Así las cosas, la propuesta de Ley de Amnistía, pactada entre el PSOE y Junts, fue registrada en el Congreso. Esta propuesta busca anular la “responsabilidad penal, administrativa y contable” de aquellos que cometieron delitos relacionados con el proceso soberanista en Cataluña durante una década, desde el 1 de enero de 2012 hasta el 13 de noviembre de 2023.
A pesar de lo acordado entre PSOE y Junts, la propuesta no incluye referencias a la investigación de casos de lawfare (persecución judicial por motivos políticos) que podrían llevar a la amnistía de las víctimas si una investigación parlamentaria así lo concluyera.
El pleno del Congreso ha aprobado la Ley de Amnistía con 178 votos a favor del PSOE y sus socios parlamentarios y 172 en contra.
En resumen, la Ley de Amnistía busca eximir de responsabilidad penal a aquellos involucrados en el proceso soberanista en Cataluña durante el período mencionado. Sin embargo, su aprobación ha generado una gran controversia y debate en el ámbito político y social español.
Ahora, la ley será enviada al Senado para su tramitación, en donde el Partido Popular tiene mayoría absoluta, para volver después al Congreso para su aprobación definitiva.












