El cartel informativo que aparece en las mamparas de las paradas de autobuses es una proyección de los servicios que ofrece el Ayuntamiento. La línea 3, está fuera de servicio por avería, como averiado está nuestro consistorio municipal. Las escaleras mecánicas también merecen una mínima información sobre su obsolescencia. También está averiada, como los ascensores, el pavimento, el mobiliario urbano…
Aprovechando este maldito infortunio con las escaleras mecánicas, con que el azar nos castiga, no entiendo que el Sr. Alcalde no haga de la necesidad virtud, y promueva a través de la Consejería de Deportes, una campaña con gancho: ¡Muévete, corazón! En estos tiempos de ira y de cólera contra los amnistiados, invitar a subir y bajar las escaleras de obras sería toda una lección de búsqueda de templanza, reduciendo tensiones y colesterol. Se podría, incluso, plantear una recolecta para pagar las facturas extrajudiciales que se deben a la empresa de mantenimiento.
En mis fantasías municipales, organizar una respuesta de oposición ciudadana con una maratón popular, reclamando a los Dioses que otros vientos más benévolos solucionen la avería, sería oportunamente poético. De otras averías que atañen a la población de nuestros mayores, en cuanto a los largos periodos sin poder disponer de los cuidados y servicios de la Atención de Ayuda a Domicilio, circunstancias ajenas a nuestro primer edil, por supuesto, provocan una nueva fatalidad.
Fernando Pizarro no gozará de otras habilidades pero es maestro habilidoso en realizar múltiples piruetas circenses. Aprovechando el ruido de la condonación de una parte de la deuda, en el pacto del Gobierno de Progreso con los independentistas, da un triple salto mortal y solicita con el apoyo de VOX y Unidos Podemos, el perdón de los pecados placentinos de la deuda de “La Isla”. Y eso sí que es un insulto a la inteligencia, porque lo que debería estar haciendo es exigir la extinción de la misma a la Presidenta de Extremadura. O no quiere enterarse que nuestra Comunidad Autónoma, de la deuda del FLA que mantiene con el Estado, recibirá en torno a los 500 millones de euros, en porcentaje similar a Cataluña. Blanco y en botella. Claro, eso sí, si se pone ética nuestra Presidenta y da su palabra de renunciar al pago, me callo. Lo importante es desviar el tiro hacia el contrario para ocultar la ineficacia propia.
Por cierto, ha pasado recientemente, por Plasencia, el consejero de Infraestructuras y según reza en un periódico, su objetivo ha sido pasar revista a las inversiones de la Junta de Extremadura en nuestra ciudad, y quedo ojiplático. Que dice, el Sr. Alcalde, que es la primera visita en doce años de un Consejero de este ramo por su Alcaldía. ¡Pues sí que tiene pocos amigos fuera de Plasencia! Sr. Alcalde: seguro que Vd. ha ido a Mérida en multitud de ocasiones en los 4 años del Gobierno de Monago y en los 8 de Vara, a batirse el cobre.
Pues tal como vino el consejero, se fue, anunciando que el vial de desdoblamiento de Montehermoso con la Circunvalación está en un plis-plas. Ha sido llegar ellos… Me pregunto que si ha venido para anunciarnos que el proyecto de Martín Palomino pasa por los denostados fondos europeos, yo me pondría en lo peor. Y si no hay fondos europeos, y si el Ayuntamiento no tiene un duro para cofinanciar la obra… Casi mejor que no hubiese venido, aunque por ser ecuánime, al parecer habrá remodelación de la estación de autobuses, con wiffi y tó.
Total, que tenemos un Ayuntamiento en plena vorágine de proyectos. Parece ser que las obras del Escorial, de la Calle Factor, ya tienen solución. ¿Como la de los autobuses?
Menos mal que de los fondos del AEPSA, al parecer solo hemos tenido que devolver con intereses, unos 120.000 euros, lo que ha significado la pérdida de un número importante de empleo y obras de mantenimiento para la ciudad.
Al menos, la pedanía de San Gil, con su alcaldesa al frente, Esther Sánchez Tapia, consolida con ideas y proyectos una forma dialogante de hacer política. Aunque demande al Ayuntamiento de Plasencia por una deuda de 63.000 euros. ¡Pelillos a la mar!













Como siempre: análisis de desperfectos en los que estás sembrado.
Que pena de ciudad deshabitada de comercio y cada día más difícil de transitar para niños y ancianos.