-¿Escribo sobre que lo último que leí de Dostoievski -que ayer hubiera cumplido ciento noventa y nueve años- fue la deprimente historia de un tipo sin escrúpulos titulada “Memorias del subsuelo”, del “Viaje alucinante al cerebro” de Isaac Asimov, de que me regalaron ayer las dos novelas que me faltaban de Cormac McCarthy para tener las doce que ha escrito o de la lista de la convocatoria de los veintiséis elegidos para el Mundial de Qatar?
Está claro que lo interesante y cercano es lo de Luis Enrique.
-Luis Enrique lo dijo ayer: “Esto que he hecho es la celebración de fin de curso. Llevamos tres años jugando y ganando partidos juntos, ahora toca celebrarlo.”
Con esta frase justifica llevar a muchos jugadores que no están en su mejor forma física, o mejor dicho, explica sin dar nombres por qué no lleva a jugadores que son mejores, están mejor o tienen más experiencia que algunos de los que ha seleccionado.
-Un ejemplo del que nadie duda: la mayoría de los no sé cuantos millones de seleccionadores nacionales que existimos en España sabemos fidedignamente que Íñigo Martínez (y hasta Albiol, Sergio Ramos, Yuri o Marcos Alonso) es más fiable como defensa para un Mundial que Éric García y Hugo Guillamón juntos.
-Mas ejemplos. Nadie pone en duda que Soler y Sarabia no juegan casi nada en el PSG. Si el Mundial se jugara a final de temporada sería un plus porque estarían más frescos, pero en este noviembre hay jugadores en gran forma física (la táctica y técnica se les presupone) que se podrían “aprovechar” (Canales, Darder, Brais Méndez, Sancet, Fabian Ruiz, Mikel Merino, Fornals), pero que no son de la cuadrilla del líder Luis Enrique.
-Koke, guste más o guste menos, cumple siempre, pero viene de una lesión muscular lenta de recuperar y de un Atlético de Madrid “psicológicamente” con turbulencias. En su posición hay varios jugadores (medio centro canalizadores) que están más preparados para un Mundial como por ejemplo Parejo u Oriol Romeu.
-Busquets no es que esté negado, es que se ha estado reservando para el Mundial. Es listo, casi tanto como Luis Enrique. Tiene demasiados tiros pegados como para que desconfiemos de él. Es como las otras dos viejas glorias -junto con Azpilicueta, Koke, Busquets, Morata y Sarabia son los que tienen treinta años o más, dato que en el fútbol que hoy en día no quiere decir nada-, Carvajal y Jordi Alba. No son lo que eran, ni tienen la velocidad de antes ni el fuelle para subir y bajar la banda tanto como lo hacen Balde, Álex Moreno, Alberto Moreno o Fran García, pero con Luis Enrique van, aquí la experiencia es un grado (en Sergio Ramos, no, cosas de liderazgos, machos alfa y así).
-Y delanteros centros. En boca de muchos están Borja Iglesias, Iago Aspas, Joselu y hasta Rafa Mir, Abel Ruiz, Gerard Moreno (lesionado de larga duración) o RDT (se autoexcluyó él solo), Luis Enrique sabe adaptar jugadores para suplir a Morata si hiciera falta (Ferrán, Fati y hasta Asensio para las últimas medias horas).
-Resumiendo. España tiene un buen bloque, joven y “automatizado”, que sabe a lo que juega. Luis Enrique quiere el balón, por eso pone fijos a gente que mueve con criterio el balón -García y Guillamón aunque sean defensas no defiendan mucho, lo hacen- empezando por Unai Simón, siguiendo con Busquets, Koke (aunque al estilo Josemari Vaquero, solo mueva el balón hacia atrás o en horizontal- y Morata, que son fijos y la columna vertebral del equipo.
– Y termino vaticinando que la final será entre mi equipo favorito y España. El equipo ganador será Argentina (3-2) a pesar de que se les ha lesionado Lo Celso, uno de los súbditos de Messi. Si Argentina no ha ganado mucho últimamente es porque estaba lleno de líderes. Y un equipo con siete líderes u ocho líderes (Mascherano, Agüero, Higuain, Messi, Otamendi, Banega, el portero Romero, Di María…) tiene a siete tipos peleando. El entrenador actual, Scaloni (jugó ocho temporadas en el Superdepor) ha decidido que solo hay un líder, Messi. Y se nota.
-Messi va a meter cinco goles en este su quinto Mundial y definitivo (para ganarlo) así adelantará a Batistuta -que lleva 10 goles- como máximo goleador histórico argentino en los Mundiales de todos los tiempos.
-Además, Argentina es como el Real Madrid, una selección del mundo -entre los propios futbolistas se mejoran, aprenden, se pican con cosas del orgullo futbolero-. De los 26 jugadores, 25 juegan fuera del país, todos excepto un portero reserva.
-Argentina se parece a España solo hay un líder, Luis Enrique con Busquets como prolongación en el campo.
– Después de darle muchas vueltas al asunto, veré algunos partidos del Mundial de Qatar.
-Sin olvidarme, claro, de mis lecturas o de Dostoievski, Asimov o de Cormac McCarthy, los libros no son incompatibles con el fútbol.
Nota: antes de que diera la lista hice la mía. Acerté en 23 jugadores. Él -que es el que sabe- ha puesto a García, Guillamón y Yéremi (que son jóvenes y ya tendrán tiempo de jugar más Mundiales) y yo no, yo a Íñigo Martínez, Canales y Borja Iglesias.
Fin












