En la RAM de Mensa España de 1997 se presentaron solo ocho personas, en la última, 371 y eso que ya son más de 2.500 socios.
Empezar un escrito con siglas o nombres raros vende mal. Las defino:
RAM significa “Reunión Anual Mensa” y el nombre de Mensa, según Wikipedia (este es mi nivel) procede de mensa («mesa» en latín), en recuerdo a la “mesa redonda” del rey Arturo, como símbolo de que es un club cuyos miembros son iguales en derechos y obligaciones.
Mensa es una asociación de superdotados (intelectuales, aquí John Holmes, Nacho Vidal o Rocco Siffredi no sé si tendrían cabida, no sé si me explico). Tiene más de 120.000 socios en todo el mundo. Y como curiosidad añadir que en varias zonas de España se hacen reuniones regionales o locales, la de Extremadura se llama La Bellotá.
Las intenciones de Mensa son tres:
Identificar y promover la inteligencia en beneficio de la humanidad, promover la investigación acerca de la naturaleza, las características y las aplicaciones de la inteligencia y crear un ambiente social que fomente la actividad intelectual de sus socios.
No, no tengo nada que ver con esto de los Mensa, pero tiene que haber ente pa tó.
Hace por lo menos treinta años, tuve una época en la que me dio por hacer todo tipo de test de inteligencia, memoria e imaginación. Hasta llegué a hacer el de Mensa.
En internet es fácil encontrar dicho test. Es orientativo y uno no tiene que desmoralizarse si espera otro resultado.
Consiste en contestar dieciocho preguntas en ocho minutos. Las preguntas son dibujos al estilo tres en raya aunque con cinco puntitos. Va de lo fácil a lo difícil, para que uno se confíe.
Acabo de hacer uno sin mirar. No he tardado ni cinco segundos en hacerlo. He puesto A, B, C, D, E o F a vuela pluma, es decir, deprisa y de manera improvisada o inesperada, sin detenerme a pensar ni corregir.
Esto es lo que me han dicho:
“Agradecemos el esfuerzo y tiempo empleados en realizar el test orientativo que hemos colocado en nuestro web. Lamentablemente sentimos tener que informarle que, a juzgar por el resultado obtenido en dicho test, no reúne las condiciones para optar a entrar en Mensa. Su resultado ha sido de 3 respuestas correctas sobre 18 posibles.”
A saber qué sacarían Cristiano Ronaldo, Elon Musk, Kanye West, Kim Kardashian, Leticia Savater, el pequeño Nicolás, Luis Enrique, los guionistas de Belén Esteban y gentes así.
Uno en internet puede encontrar sorpresas «En España destaca el caso del humorista Miki Nadal, quien es una de las 1.500 personas con un coeficiente intelectual superior a 130 en el país.”
Esto de 1500 es una sandez (chorrada, necedad) y los test también, sobre todo si no salen lo que queremos.
Somos (nos han hecho) tan competitivos que hasta para eso de la inteligencia tenemos que ser más que los demás. Tú pon a un albañil a leer lenguas indoeuropeas y será el tipo más torpe de todos los tiempos, pon a un inventor de autoglotónimos a nivelar una pared o a preparar un morteroy estamos en lo mismo, no iría a la mili por inútil total.
Yo digo que hay mucho superdotado en lo suyo (sea cual sea la materia de vida) sin necesidad de meterse en Mensa (la envidia me corroe).
Y ya está. Mi relación con Mensa, aparte de hacer unos cuantos test in illo tempore (en los de María Castaña) consistió en comprar libros para desarrollar habilidades mentales (no sé para qué los vendían, se supone que si eres de Mensa no te hace falta…es broma), sobre rompecabezas lógicos, cómo mejorar la memoria, subir el coeficiente de inteligencia y uno, el que más me gustaba, que no sé dónde he puesto sobre pensamiento lateral.
Solo se me ocurre acabar el texto -para estropearlo del todo- con un chiste en el que aparece la palabra Mensa.
Va uno y le dice a otro:
-Ayer cacé quinientas palomas.
-¿Mensajeras?
-Qué va, no “tensajero”.












