María Guardiola no quiere lesbianas, ni gays, ni bisexuales, ni trans. No. Tampoco quiere a los enfermos mentales ni se interesa por los centros sociosanitarios. No. Y le importan un pimiento las mujeres con cáncer de mama. No. A ella solo le interesan las rebajas de impuestos: la reducción del IRPF, la eliminación del impuesto de Donaciones y Sucesiones. Además, promete la finalización de la línea del tren Madrid-Badajoz y la puesta en servicio de un tren de Alta Velocidad y…
¿Pero, qué juego en este? ¿Cómo es posible que el principal partido de la oposición, llamado a ser gobierno, inunde las calles con pasquines (sí pasquines) con un avance de su programa electoral y no tenga en cuenta ni al colectivo LGTBI, ni a los enfermos mentales, ni a las mujeres con cáncer de mama por poner solo tres ejemplos?
Está claro que la Guardiola representa a la derecha más rancia de este país y que únicamente se interesa por los temas económicos, engañando a los extremeños con ventajas fiscales y reducción de impuestos.
¿Cómo se va a financiar la Sanidad? ¿Cómo se va a financiar la Educación? ¿Cómo la Salud Mental? Mientras que el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Política Social de la Junta de Extremadura, José María Vergeles, presupuesta partidas económicas para mejoras en los centros sociosanitarios, que beneficiarán a unos 500 extremeños, la Guardiola traza una línea roja con los enfermos mentales, que estos no dan votos. También traza una línea roja con el colectivo LGTBI, que los homosexuales son todos unos depravados y rojos, y ni se acuerda de las mujeres con cáncer de mama, ahora que se van a hacer en noviembre 4.000 pruebas en la región a otras tantas mujeres.
Es para que se le caiga la cara de vergüenza y pida a los extremeños que no lean los pasquines con los que ha intentado arañar votos pero que son de un mal gusto superlativo. Y es que dicen que lo que mal empieza mal acaba. Esta mujer no debería haber sido nunca presidenta del PP de Extremadura. Sin embargo, Casero, Monago, León y Naharro se empeñaron en la rubia de bote y así están saliendo las cosas. Y qué curioso, el PSOE hace una encuesta en la que dice que perderá de uno a tres diputados en la Asamblea de Extremadura y que el PP pasará de 20 a 23 (gracias a la desaparición de Ciudadanos), y el Partido Popular le replica con otra encuesta en la que asegura que ganará ocho escaños y podría gobernar con los cinco escaños que lograría VOX. ¿Es de traca o no es de traca? Es decir, que da igual votar al PP que a VOX pues ya van en comandita.
María Guardiola traza líneas rojas al miedo y al desconocimiento, porque después del tiempo que ha pasado no se ha reunido ni con el colectivo LGTBI, y ocasiones ha tenido, ni con los directores de los centros sociosanitarios (psiquiátricos) de Mérida y Plasencia, ni con las asociaciones de lucha contra el cáncer de la región. Ella solo habla de dinero y de bajar impuestos, pero no aclara, en ningún caso, de dónde va a sacar el dinero para estas tres líneas rojas y para muchas más.
La Guardiola nos tiene que dar grandes tardes, como Talavante, Perera o Ferrera, porque su ignorancia supera su inteligencia política. Y lo vamos a ver. ¡Vaya que si lo vamos a ver…!












