Ante tanto leído (una historia sanferminesca, un nana un tanto extraña y perturbadora, la más redonda novela de Graham Green, una trama extraordinaria aunque tarde en cuajar, el Diario de sentimientos, sensaciones e inquietudes de un amigo y una novela de la que es difícil sustraerse de tanto como se adentra uno en ella cuando la lee: la vida de unos maquis, huidos, guerrilleros o resistentes en los montes y pueblos cántabros) no me da la vida ni para una mísera reseña o pequeño comentario de cada uno de ellos.
Todo se andará.
Leer es un placer que nos puede suceder.












