Quien dijo que la Historia se repite llevaba razón. Hace treinta años, un pequeño grupo de ciudadanos de Plasencia, profesionales y periodistas, organizaron en un pisito del barrio de San Miguel la Plataforma Ciudadana de Plasencia, un movimiento cívico, a veces no muy civilizado, con el único objetivo de hacer que el gobierno de mayoría absoluta de Cándido Cabrera abriese los ojos a Rodríguez Ibarra en la Junta de Extremadura y se realizasen las inversiones necesarias en la cuarta ciudad de la región. La granada que hizo saltar todo por los aires fue la desaparición del Ejército de nuestra ciudad. Consecuencia lógica: compensar a Plasencia por esta afrenta y, después de muchas conversaciones y negociaciones, se consiguió, por ejemplo, la Universidad en Plasencia y unas nuevas instalaciones de la UNED. Se lograron muchas más cosas y algunas corruptelas, como la que protagonizó el inmaculado portavoz de la Platafoma, Antonio Tejero, que terminó siendo un alto cargo de la Administración regional en Mérida.
Y ahora, treinta años después, nace Movimiento X Plasencia, porque la situación de la ciudad, con el despota de Fernando Pizarro García-Polo al frente, está incluso peor que entonces desde un punto de vista político, económico y social. Por eso se lanza un manifiesto (que pueden leer íntegramente en este Periódico), con el objetivo de «interpelar a las distintas administraciones públicas, a las próximas candidaturas en Plasencia y Extremadura a las elecciones municipales y autonómicas y a la población placentina para cambiar un rumbo, caracterizado por la falta de transparencia, la desidia y la falta de diálogo, situándonos fuera de todo un proyecto global de crecimiento simétrrico en Extremadura».
El objetivo de Manifiesto X Plasencia es hacer una ciudad abierta «moderna y colectiva dentro de una suerte de Comarcas que conforma juntos el Norte de Extremadura. Acudimos a nuestro derecho y deber de organizarnos para resolver déficits democráticos que nos atañen como ciudadanos y no como súbditos, planteando reivindicaciones razonables y razonadas que sitúen a Plasencia como otro espacio dinamizador dentro de
Extremadura».
Por ello, «preocupados por las fallas y quiebras que lo degradan, desde el punto de vista político, social y económico, utilizaremos nuestras capacidades para incidir, mejorar y facilitar la articulación de los intereses de Plasencia con el resto de Extremadura».
Manifiesto X Plasencia, «se presenta públicamente, bajo el auspicio de múltiples firmas, representativas de distintos sectores de la sociedad placentina. Un manifiesto que servirá de hoja de ruta a todos aquellos que quieran ser parte de este movimiento ciudadano y que incidirá en el análisis y la propuesta. Manifiesto X Plasencia necesita dejar claro, negro sobre blanco, dónde se encuentran los fondos de sacos, cuales las potencialidades, y sobre todo la dirección hacia la que debemos remar como ciudad extremeña».
Los impulsores de Manifiesto por Plasencia aclaran que no son una plataforma que «acabe presentándose en una candidatura localista. Somos ciudadanos que compartimos la necesidad de participación en el escenario público de nuestra realidad social y política. Nuestro cometido se centra en el análisis, diagnóstico, reivindicación y propuestas de ciudad. Somos personas procedentes de distintas profesiones y culturas ideológicas que confluyen en la necesidad social de aportar nuestra tierra lo que ella nos dio. Somos sujetos nominales con adscripción política, sindical, vecinal o asociativa muy diversa, que creen en el sistema democrático. Somos, en definitiva, personas dispuestas a recoger el acervo del talento ciudadano que hay en ella, a pesar del hartazgo y el ruido que dificulta el compromiso y la participación».
Los placentinos y demás ciudadanos de todas las comarcas del Norte de Extremdura deben abrazar esta iniciativa porque les va el futuro en ello. Manifiesto X Plasencia va a ser molesto para el poder, local, regional y nacional. Por eso los apoyos tienen que ser masivos y elegir a personas preparadas para que el manifiesto inicial vaya cumpliéndose punto por punto. Deseemos todos que el año próximo sea propicio para negociar con los políticos y que comiencen a verse en todo el Norte de Extremadura mejoras necesarias para su futuro.













La historia se repite, hay que estudiarla y aprender de ella. Qué sentido tiene sino el conocimiento de esta SINO EL APRENDIZAJE de no volver a errar. Esto siempre ha sido de esta manera y a esto se le llama progreso, avance de la humanidad, estar en épocas actuales. El Sr. Pizarro representa, bajo mi opinión, el mayor atropello a la historia de Plasencia, sin duda alguna el peor Alcalde de la Historia reciente de Plasencia. El expediente X sigue siendo los doce años de mandatos, que para mí sigue siendo el fanatismo político, la falta de información, el desapego al futuro de Plasencia, la cultura ya desarraigada de Plasencia, la cual necesita reconstruirse a base de aperturismo y talento.