No era el momento. Nunca lo debiera de ser. Una derecha extrema ha sido abducida por una anomalía histórica como VOX. El PP ha demostrado, una vez más, tener un desconocimiento sociológico de España: utiliza, única y exclusivamente, emociones primitivas de una parte importante de la población con intenciones muy ocultas que responden a una concepción del control del poder que nada tiene que ver con la democracia. No pueden alcanzar la centralidad de un partido liberal y civilizado, pactando con oportunismo, una invasión de bárbaros; fruto de una corriente populista en un mundo sin certezas. Una España que no contemple su diversidad es imposible y en su involución no pueden pretender uniformar múltiples identidades y realidades diferenciadas.
En ese objetivo han contado de forma concertada con medios de comunicación, quedando en entredicho por el ruido fabricado, muy lejos de su papel de informar con objetividad. La sucesión de una avalancha demoscópica no ha tenido más función que alimentar un clima propicio para una victoria de parte; multiplicando su altavoz sobre traiciones inventadas, fraudes inexistentes y catástrofes anunciadas.
La entrevista de Silvia Intxaurrondo con Feijóo puede haber servido para que la opinión publicada se haga una enmienda casi a su totalidad. Independiente de los resultados electorales, queda demostrada que la opinión pública diverge seriamente de la profetizada. Lo que muchos pensamos, ha quedado con evidencia declarada. El ruido mediático, para una parte considerable de España, ha sido insufrible cuando muchos sabíamos que era propaganda oficial de una derecha extrema que no soporta que el poder legítimo lo tenga la izquierda.
Tras el 23-J, el PP puede seguir torturando la Constitución o estudiársela de una vez. Feijóo está muy cerca de su amortización. Ha sido pillado con el carrito del helado en mentiras manifiestas y con un pasado sospechoso. El recambio de Ayuso, si así se produce, supondrá profundizar en el error porque exportará sus formas para absorber a la extrema derecha, lo que incidirá en la polarización de una España que no es Madrid. El Falcon, la utilización de la ETA, sembrar sombras de dudas como la fecha de las elecciones, el asunto de Correos, el fraude en los votos, Txapote y otros latiguillos que solo expresan su debilidad de propuestas y programas.
Se equivocan si no hacen la travesía larga hacia la aceptación de ser un partido que participe de una alternancia democrática, sin buscar caminos cortos, más que cuestionables. La digestión hacia otro tipo de liderazgo será duro y largo pero deberá ser una condición indispensable para llegar a ser una alternativa seria y fiable. Tengo claro que el próximo paso del PP será una sobreactuación relacionada con un posible acuerdo entre el Gobierno y Puigdemont, sobre la base de una amnistía o un referéndum de autodeterminación, aunque de sobra saben que eso es imposible. Están desnudos y solo les queda el ruido.
Su estrategia ha servido para aupar a Bildu a un sorpasso sobre el PNV. La del PSOE, por el contrario, ha desinflamado el independentismo catalán y ofrece una coalición tranquila, y colaborativa con Sumar, que debe fundamentar su trabajo en la consolidación de una España de derechos y la proyección social de la Constitución. La unidad de España no se alimenta, incendiándola.
Hoy por hoy, el PSOE es el único partido que favorece el equilibrio de una España, donde los nacionalismos populistas, incluido el españolista, juegan a romperla. España y Europa se salvan a través de la inclusión y los derechos de los diferentes.













Han querido coger un atajo: la algarada, los latiguillos y el apoyo masivo de los medios de derechas. No ha funcionado, ¿está Feijóo amortizado? Vox ya está en la irrelevancia, pero ¿desaparecerá?
Un poco de tiempo y lo comprobamos. Feijóo ha comenzado su declive. Salud
Es justo lo que cualquier persona sensata piensa y no sabemos darle la forma ni el ritmo que tiene este enriquecedor artículo de Miguel Coque, a quien felicito desde aquí.
Gracias, amigo. Te lo agradezco. Saud
Muy acertada y esclarecedora esta reflexión, que hace un análisis sencillo pero meridiano de nuestra realidad social.
Gracias.
Un análisis muy interesante y sería estupendo que lo leyesen los Populares y reflexionarán.
Gracias, M. Isabel. Seguro que lo han leído. Otra cosa es que no quieran reconocer que se equivocan. Salud
Muy acertado.
Gracias. Salud
Totalmente de acuerdo con el articulo!!
Gracias, Salud
Me parece un magnífico artículo, muy clarificador, que deberían analizar los populares, y las patrañas de sus medios, propagandísticos, la política, está, para hacer felices a sus ciudadanos, y no crear odio y rencores, enhorabuena a Miguel Coque
Gracias, Rafaél. Salud
Señor Coque: yo creo que se equivoca cuando juzga al Partido Popular como una derecha que se puede reformar. Y creo que se equivoca porque esta derecha no son de derecha son franquistas que, si pudiera, ya lo dijo un cerdo, volverían a matar a 26 millones de españoles y si no lo hacen es porque estamos integrados en Europa. Le felicito por su artículo muy veraz y es un análisis qué desgraciadamente no hacen la mayoría de los trabajadores.
Entiendo tu planteamiento. Yo, también lo veo casi imposible, pero incido en que para ser alternativa de poder debe limpiar toda la caspa y tocino que hay en sus estructuras. Deben resolver su ira y su odio. Gracias, Pedro. Salud.
Qué se vaya con el narco🤮
Saludos
Gracias por su excelente artículo de análisis de la realidad social y del punto de inflexión del PP. Su concepto de España está anticuado, es irreal y solo encaja en su firma de pensar y de conducirse. No es un partido “moderno” ni moderado, no es un partido liberal ni conservador; es un partido que huele a tocino rancio, a casullas de armarios apolillados y a pensamientos e ideas franquistas. Los que están dentro lo saben, pero van bien la burra porque viven de ello y los que les votan, defienden y apoyan mediáticamente deberían hacérselo mirar con lupa ajena.
Coincidimos en el análisis. España necesita otra derecha sin caspa. Muchas gracias, Horacio por tu valoración. Salud
Llevo años esperando que la derecha de este país reconozca a los que cayeron en la guerra civil y siguen en orillas de gargantas y cunetas, reconocer y reparar y dejar una España limpia y sin complejos… Después vino ETA, se terminó y siguen dando coba, se basan en magias oscuras, para que no avance esta democracia que nos hace libre y nos llena de esperanza. Todo partido y todo espalil, tiene derecho a su hueco en esta sociedad. ¡Viva la libertad y el diálogo! Gracias por el artículo.
La Memoria Democrática la quieren derogar. Les queda mucho camino. Salud.
A Vox le auguro un final como el de Upyd o Ciudadanos, pero más estrambótico… Por el bien de la democracia…
No me preocupa tanto VOX, como un partido desnortado como el PP. Saludos