Como informamos ayer, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Plasencia ha decidido archivar de manera provisional la causa que se seguía contra el intendente de la Policía Local. Enrique Cenalmor, por el uso indebido de un coche oficial en Portugal, el llamado «coche fantasma» que en agosto de 2020 se saltó hasta cuatro puntos de peaje en el país vecino por importe de 70,70 euros. Aunque la cantidad pueda parecer ridícula, es el hecho punible el importante: un coche de la Policía Local de Plasencia viaja a Portugal sin que se sepa a qué o para qué y, no conforme con esta irregularidad, se salta los puntos de peaje de las autopistas.
Dice el abogado defensor de Enrique Cenalmor que «se ha querido hacer una batalla política a costa de su honorabilidad y se ha hecho justicia». No, señor Michel Cantero, no se ha hecho justicia ni se hará hasta que Enrique Cenalmor no diga quién conducía el «coche fantasma», si no era él o, como se comienza a decir en la calle, fue el mismísimo alcalde Fernando Pizarro el que utilizó ese coche, automóvil entregado por el Ministerio de Sanidad al Ayuntamiento de Plasencia, confiscado en su día con un alijo de droga.
El señor Michel Cantero tampoco dice la verdad cuando da a entender que ha habido una especie de conspiración judeomasónica contra su defendido, pues nadie, en ningún momento, lo ha calificado por el partido político que profese, sino por su capacidad como ntendente de la Policía Local, quien tiene que responder a su concejal delegado, David Dóniga, y al alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, aunque vistas las prácticas que hace el alcalde con su coche, estacionando cada vez que quiere en el Callejón de Clavero sin que se lleve ninguna sanción, podemos creernos la versión de que él fue el conductor del «coche fantasma».
Aquí da la impresión de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de los de Plasencia se ha quitado el mochuelo de encima, a pesar de que reconoce que hubo una utilización indebida de un coche oficial.
Este Juzgado deja en evidencia, además, al Cuerpo Nacional de Policía, que fue el que, en última instancia investigó este feo asunto, después de que, al parecer, Enrique Cenalmor se negase a hacerlo hasta en cuatro ocasiones.
Por eso, señor Michel Cantero, respetando su integridad y reconociendo que es uno de los mejores abogados de Plasencia, no se ha hecho justicia, ni se hará hasta que no se averigue quién fue el conductor del «coche fantasma» de Plasencia, que por unos pocos euros, estuvo a punto de crear un conflicto internacional con el país vecino de Portugal.













Bajo mi opinión un mando policíal irresponsable. Su mandato ha sido el mandato del incremento de la inseguridad en Plasencia, intentando realizar su trabajo en los medios de comunicación y abandonando las calles. Intendente yo le digo que es usted un irresponsable.