Escribo este nuevo artículo, no para convencer a nadie de verdades tangibles, porque no se trata de enumerar razones evidentes. Todo lo que está pasando, trata de emociones inducidas; estrategia repetidas por los medios de comunicación, pero contra la estupidez solo hay un camino: chocar contra la pared, otra vez. Eso sí, podían haber buscado un falso profeta, que no tuviera un amigo narcotraficante. A la derecha le puede salir caro el 23 de julio. Sí, todo está a su favor, pero como les de a los abstencionistas rojeras caer en la cuenta que su abstención es un voto al PPOX, puede que en Génova haya otro presidente del PP, despedido. Y eso, pone.
Han sido años muy duros en los que había que tomar decisiones valientes y se han tomado; creo que muy acertadas, aunque hayan sido insuficientes para una parte de la sociedad. Contra la idiotez globalizada no cabe la razón. La infantilización de la vida pública necesita de soluciones mágicas y políticos y politicas imbéciles, aunque desde la razón sepamos que conducen al fracaso. Recuerden la arcadia del Brexit o del “Procés”. Esos momentos mágicos vienen con falsos profetas que nos puede llevar al abismo, de nuevo. También a un nuevo rebrote de enfrentamiento insoportable en Cataluña, volviendo a dar alas a un enemigo que si no existiera, el PPOX lo inventaría.
En España, el Feijóo insolvente, nos avisaba de que en otoño iba a haber una catástrofe y ahora vuelve a profetizar que la economía está estancada. ¡Que el ex ministro Rato le de unas clases de economía! Lo afirman el mismo día que la OCDE anuncia un repunte del PIB para este año del 2,1%. Entonces es cuando por fin entiendo que hay que acabar con el “Sanchismo”. Feijóo y Abascal, preocupados por la economía, dicen que esos son datos marcoeconómicos y que la gente no tiene para la cesta de la compra, a la vez que se rasgan las vestiduras porque las votaciones el 23 de julio van a reventar las vacaciones de los españoles. ¡Ojiplático me quedo!
La verdad es que tienen toda la razón, pero su contradicción es esperpéntica, pues deberían haber apostado en su momento por el incremento del SMI, por la estabilidad en el empleo con la contratación indefinida y los ERTEs, por la subida de las prestaciones por desempleo, por el acuerdo de pensiones, por sustituir contratación temporal por contratos fijos discontinuos, por la excepción ibérica, por los fondos europeos, por los bonos sociales energéticos… Su respuesta siempre fue NO. Todos debiéramos acordarnos de cómo la subida del SMI destruiría empleo, pero ya somos 20.800.000 trabajadores-as.
Nos están diciendo que van a derogar todo aquello que ha salvado a mucha gente de la miseria y resulta que Pedro Sánchez es un chulo. Pues piense que también puede joder al “mentiroso” de Sánchez, votando a Yolanda. O a la “traidora” de Yolanda, votando a Sánchez. Pero si no vas a votar, entérate que votas a los amigos de los Bancos y las Eléctricas, de Abascal y Feijóo.
Tampoco creo que os voy a convencer de nada a todos los apolíticos que votaréis contra vuestros propios intereses, pero a ti también te van a derogar tus bolsillos. Venga, ánimo, todo el mundo a votar por correo a la derecha extrema y a la extrema derecha, que hay que irse de vacaciones. Con el austericidio del Gobierno de Rajoy no tuvimos bastante. Nadie aprende en cabeza ajena, pero muchos tampoco han aprendido en la propia. Yo iré a votar izquierda, con razones. Nunca fui apolítico; el que dice eso muestra mala conciencia, siendo pobre o de media clase, porque confiesa que terminará votando en su contra.
El Gobierno de Progreso ha sido el mejor gobierno de la democracia. La derecha nada me facilitó; ni la sanidad, ni el estudio, ni mis condiciones laborales, ni me facilitará las pensiones o un sistema para la dependencia. Además, como derogará la eutanasia, tampoco me dejará morir cuando me salga de las colgaderas de mis etrepiernas; aunque también se joderán porque seguiré votando izquierdas.













Desde luego, con esos y demás argumentos, no entiendo cómo hemos llegado a la situación actual, cuando posiblemente esté haya sido el mejor gobierno de la democracia. O si, viendo el contexto general que se impone en este mundo.
Cómo tú dices: contra la idiotez globalizada no cabe la razón. Y habrá que asumirlo, aunque todavía queda juego
Por supuesto que hay partido. La España de progreso, vencerá. Salud
Cómo dices Miguel aún se puede ganar esperemos que los indecisos tomen conciencia y vuelvan a votar a la izquierda.
La abstención hay que activarla. El ruido mata a la izquierda. Salud.