A quien hace trampas se le llama tramposo. Puede que toda su vida sea una trampa y no sepa salir del círculo en el que se encuentra, pero el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro García-Polo es un tramposo, desde siempre, pero últimamente mucho más. Y se ha topado con un político cándido en la oposición, como es Alfredo Moreno, quien ya no se enfada por no ser invitado a actos institucionales, siente pena, tristeza, está decepcionado.
Pero en política hay que ser fuerte, porque se puede ser tolerante en cierta medida, pero no admitir todo lo que venga de un sinvergüenza. Cómo llamar si no a un político que quiere controlar hasta a las cofradías penitenciales de la ciudad. Y, es más, cómo denominar si no al alcalde que esconde una información muy importante para Plasencia porque las elecciones están a la vuelta de la esquina.
Es lo que pasó este año con Fernando Pizarro García-Polo. El alcalde placentino recibía el 23 de marzo una comunicación en Alcaldía explicando que se denegaba la concesión del titulo de Fiesta de Interés Turístico Nacional a la Semana Santa de Plasencia, no porque no mereciera esta denominación, sino porque en el expediente se había omitido información importante. Recordemos que las elecciones eran el 28 de mayo.
Fernando Pizarro García-Polo, que es un tramposo y puede que también un sinvergüenza, ocultó esta comunicación hasta el día 27 de marzo, día que decide comunicársela al anterior presidente de la Unión de Cofradías Penitenciales de Plasencia, Pedro Cordero, y éste, siguiendo las órdenes del alcalde, sólo transmite la información al vicepresidente, a la secretaria y al tesorero, a nadie más, quedando la Permanente de la Unión completamente al margen del chanchullo.
Es decir, que dos meses antes de las elecciones municipales, el alcalde tramposo decide no informar a los placentinos de una noticia de la relevancia de ésta y nada se sabrá hasta el día 4 de octubre, cuando son las elecciones a nuevo presidente de la Unión de Cofradías, en las que sale elegido Juan Pedro Fuentes.
Es imposible saber en qué medida hubiese afectado la negación de la Fiesta de Interés Turístico Nacional a la Semana Santa de Plasencia en el ánimo de los placentinos, pero, por justicia, deberían haber sabido por boca de su alcalde qué es lo que había pasado y en qué se había equivocado el Ayuntamiento de Plasencia a la hora de enviar la documentación.
Ahora, una vez hecho público por Diario de Plasencia este asunto, Fernando Pizarro García-Polo está que trina y ha exigido al presidente de la Unión de Cofradías Penitenciales de Plasencia que depure responsabilidades. Lo que sucede es que este Diario no se ha informado de una sola fuente. Ha hablado con muchos cofrades, incluso con aquellos que no están en la Unión, para hacerse una composición de lugar y explicar a los miles de lectores que lleva ya visualizada la noticia lo que había sucedido.
Alfredo Moreno, líder del PSOE de Plasencia y portavoz municipal del Grupo Socialista debe y tiene que pedir explicaciones al alcalde de Plasencia por su manera de actuar y por la ocultación de la que fueron objeto los ciudadanos a solo dos meses de las elecciones. El líder de la oposición tiene que hacer justa su promesa de que iba a velar por los intereses de los ciudadanos de Plasencia. Un político no puede sentir lástima cuando su oponente actúa de manera incorrecta. Alfredo Moreno debería sentir rabia y hacer que Fernando Pizarro García-Polo dé la cara ante todo el pueblo y se le caiga de vergüenza.
Pero mientras todo esto ocurre, tenemos al nuevo presidente de la Unión de Cofradias Penitenciales de Plasencia buscando entre unos y otros para poder congraciarse con el alcalde y entregarle la cabeza del Bautista. ¡Dios mío!, y nunca mejor traida la expresión, a dónde vamos a llegar con este alcalde. ¡De pena!













Nada bueno se puede esperar de este prrsonajillo espero que sus malas praxis algún día le pasen factura, quien siembra tormentas recibe tempestades
Y luego hay quien se harta de decir que si es que es muy modosito, que si el buenismo le traiciona…No hay quien lo entienda. Lo que se nos descubre de forma reiterada es un personaje egocéntrico, narcisista, trepa y manipulador. Un buen fichaje, vamos.