Estado en el quedaron los coches: totalmente calcinados. En la foto, inspeccionados por la Policía Local.
El alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro García-Polo, tiene que cesar de manera inmediata al intendente de la Policía Local, Enrique Cenalmor, o éste, si tiene una poca de vergüenza, presentar la dimisión por mentir y señalar a un ciudadano honorable, Julián Gutiérrez Delgado, que denuncia en calidad de presidente de la Asociación de Vecinos Intramuros, los actos vandálicos que se producen en Plasencia casi a diario. Y de paso dimitir el alcalde por dejación de funciones.
Pues bien, hoy miércoles 3 de mayo de 2023, y a las 16.20 horas han ardido dos contenedores en el barrio de San Juan, muy cerca de la sede de la Asociación de Vecinos, fuego que se ha extendido a varios coches estacionados al lado de los mismos. Hasta el lugar de los hechos se han personado agentes de la Policía Local de Plasencia, del Cuerpo Nacional de Policía y de los bomberos, que han sofocado el incendio.
Los vecinos de San Juan se han visto afectados por el humo de la quema de los contenedores y los automóviles, en lo que es un nuevo acto vandálico, éste cometido a la luz del día y aprovechando las horas de la siesta. Da la circunstancia que el alcalde tiene un inmueble en el mismo lugar donde se ha producido el suceso.
Y ante esta realidad, de la que hay un vídeo que se ha hecho viral en las redes sociales y que obra en poder de Diario de Plasencia, qué tiene que decir Enrique Cenalmor. ¿Quién es el mentiroso? ¿Julián Gutiérrez o él mismo?

El intendente aprovechó una rueda de prensa en la que se encontraba también el alcalde para intentar desautorizar a Julián Gutiérrez Delgado, acusándole de ser un «mentiroso» y de crear una «falsa alarma social en Plasencia» con sus declaraciones a los medios de comunicación. Según Enrique Cenalmor, Gutiérrez se inventaba asuntos que no estaban contrastados. El presidente de la Asociación Intramuros no ha tenido más remedio que presentar una denuncia en el Juzgado Decano de Plasencia, solicitando un acto de conciliación en el que Enrique Cenalmor pida perdón por sus palabras y compense con una indemnización de 30.000 euros que irían destinados al comedor social de Cáritas Diocesana de Plasencia.
Aunque es más que probable que la denuncia de Julián Gutiérrez Delgado no tenga mucho recorrido (no olvidemos que Pizarro García-Polo ha premiado a magistradas y al TSJEx recientemente) porque al intendente se le supone principio de autoridad, el juez decano placentino debería ordenar a sus ayudantes que llamasen a declarar a periodistas y vecinos que sufren los actos vandálicos, para que pueda constatar que aquí el único que miente es el intendente y no el presidente de Intramuros.
Porque, después de lo sucedido hoy en San Juan, es la confirmación de lo que decía Gutiérrez: Plasencia es una ciudad sin ley, donde no sólo hay reyertas los fines de semana en la calle Talavera y quema de contenedores cada dos por tres (ocho en el mes de marzo, según Canal Extremadura) y ya no únicamente por la madrugada, ahora a las cuatro de la tarde. Ésto es vergonzoso y no sucede en ninguna otra capital de Extremadura.
El alcalde no hará declaraciones y si las hace será para decir que hay una campaña de desprestigio contra su persona. No señor Pizarro García-Polo, la campaña es la que usted viene haciendo desde hace doce años con una sociedad mortecina y unos medios de comunicación borrachos de dinero institucional. Tenemos que decir, en honor a la verdad, que el alcalde está intentando por todos los cauces posibles silenciar a Diario de Plasencia, utilizando amigos comunes de usted con el editor de este periódico y no actualizando la página web del Ayuntamiento. Usted mismo. La jefa de prensa de Pizarro García-Polo tocándose la barriga y no enviando las notas de prensa a este medio. Nos da igual. Tenemos cuerda para rato.
Y el intendente tiene que dimitir o ser cesado por faltar a la verdad y utilizar su posición para arremeter contra un respetable ciudadano que se está dejando la vida por sus vecinos desde la Asociación de Intramuros.
Queridos placentinos, tranquilos, que Diario de Plasencia no cierra ni por vacaciones. Siempre al servicio de Plasencia y de sus ciudadanos y denunciando injusticias como la que el intendente de la Policía Local ha hecho con Julián Gutiérrez Delgado. Y nuestro apoyo incondicional a los vecinos del querido barrio de San Juan.














Suscribo lo que se dice: EL INTENDENTE JEFE DE LA POLICIA LOCAL DEBE CESAR DE INMEDIATO. Máxime cuando quizás por pérdida de población, Plasencia no necesite este mando policial.
Señor Pizarro, tiene usted la capacidad de eludir todas las críticas. Siempre la culpa es de los demás… Diputación, Junta, Gobierno. Y si es un vecino crítico con su gestión… pues lo desprestigiamos. Su gestión es nefasta, Plasencia es una ciudad insegura, hay actos vandálicos todos los fines de semana… Eso lo sabemos todos.
Totalmente de acuerdo con lo dicho, Plasencia está en un estado de dejadez y desidia que no corresponde con la ciudad que se quiere que llegue a ser. Lo del intendente es de traca, máxime después de que todavía no se haya pronunciado sobre quién conducía el coche que viajó a Portugal y al cual pusieron una multa, una situación que en cuestión de minutos cualquiera la hubiera resuelto. Aparte está el tema de una de las etnias (y no soy racista,tengo familia de esta etnia) que viven en la ciudad que parece que son los amos y señores de ella, porque hacen y deshacen a su antojo y nadie les dice nada. Lo dicho Plasencia ciudad sin ley, ni trabajo, ni se le espera.
Algunos policias locales locales que entraron a dedo hace años, son los que deberian dimitir. Por no saber, no saben ni escribir; comprobado.