Lo poquito agrada y lo mucho enfada. Este refrán español hace especial hincapié en que, con frecuencia, el exceso y la reiteración molesta incluso si se trata de algo muy agradable.
Bien es cierto que, los acontecimientos menos esperados pueden ocurrir en cualquier momento y ello conlleva, según la inteligencia de los actores, el aprovechamiento en mayor o menor grado de las ocasiones que puedan surgir.
Esto empieza a ocurrirme al escuchar las repetitivas y vengativas canciones de la gran cantante y artista colombiana quien, despechada y empoderada, parece haber sustituido el amor por la fortuna económica que lleva implícita el camino que le marcó el compositor argentino Bizarrap en su ya célebre “Session #53”.
Y es que, bien pensado: “las penas con pan, son menos”, tal y como reza el refrán español que significa que tener alimento o recursos materiales alivia el dolor o angustia que producen las adversidades. De manera que Shakira, rebosante de salud y rechazada por su amor se ha volcado por el tercero en discordia: el dinero.

En el caso que hoy nos ocupa, nos pareció ingeniosa e incluso divertida la ocurrencia del argentino que interpretó magistralmente la genial interprete barranquillera, abandonada por su marido o mejor dicho sustituida por otra a la que la titular de la plaza le doblaba en la edad.
Como quiera que todo lo publicaban, a los tres implicados me refiero, no ha debido ser fácil la gestión emocional para ninguno de ellos. A la discreción y cordura del infiel y desleal marido se contrapuso la reacción de la “supuestamente cornuda y apaleada”.
Lo que ya empieza a ser cansino e incluso de mal gusto es la repetición onerosa del cliché musical y bailongo, especialmente cuando no sólo no corrige la inicial intromisión de terceros implicados si no que la agrava.
No se entiende que se nombre a sus suegros en reiteradas ocasiones y que, olvidando el parentesco para con sus hijos, a modo de gracieta irónica o despectiva, mencione, humille e incluso desee la muerte de los abuelos de sus propios hijos, hecho que sin duda no ha de gustar a los nietos de los mentados por la cantante y “facturante”.

Cuánto mejor haría en lamerse las heridas en el ámbito privado y recuperar el duende y genialidad que siempre le han acompañado en su carrera profesional, al tiempo recobraría el lugar que le corresponde a ojos de su familia y de sus innumerables seguidores y fans.












