María Guardiola será investida presidenta de la Junta de Extremadura el 14 de julio de 2023. Ese día pasará a la Historia de este país, como primera mujer presidenta y como segunda del Partido Popular en acceder al cargo, después de José Antonio Monago Terraza (2011-2015). Ocho años después, un político no socialista vuelve a ocupar el mayor cargo de la región. Esta mañana, a la salida de la ronda de contactos que ha mantenido la presidenta de la Asamblea de Extremadura con los grupos parlamentarios, María Guardiola ha «metido prisa» a Blanca Martín porque está deseosa de comenzar a trabajar con el programa de cerca de 900 propuestas que ha elaborado con la ciudadanía extremeña gracias a su «Habla Extremadura».
Faltarán solo dos días para que se cumpla el primer aniversario desde que fuera elegida presidenta del Partido Popular de Extremadura y es que lo que ha conseguido esta mujer y su equipo en solo un año será estudiado en el futuro en las Facultades de Ciencias Políticas. En 363 días, Guardiola pasa de ser una perfecta desconocida a convertirse en la política más importante de la región. Nos hizo caso cuando hace un año le dijimos que se buscase un buen asesor de comunicación y una buena fotógrafa y así lo hizo, sobreexponiendo su vida pública pero también la privada hasta el punto que ya no queda nadie en España que no sepa quién es María Guardiola Martín.
En las últimas semanas lo ha pasado francamente mal, sobre todo cuando PP y Vox no se pusieron de acuerdo en la votación de la Presidencia y de la Mesa de la Asamblea y fue presionada por Madrid para desdecir lo que dijo y aceptar al partido verde en el Consejo de Gobierno de la Junta. El propio Feijóo ha reconocido que habló con Santiago Abascal para desbloquear la situación. El viernes fue un día aciago para la «María de Extremadura», como le gusta que la llamen. Hasta en la vestimenta (pantalón vaquero y camisola blanca) se podía percibir que no atravesaba un buen momento en disonancia con Ángel Pelayo Gordillo Moreno, maqueado para la ocasión. Se firmaba la entrada en el Gobierno de la Junta de Extremadura de Vox con la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural. María pasó el trago lo más rápido que pudo.
Ayer lunes, se vio reconfortada con los apoyos de los suyos, donde recibía una cerrada ovación y a gritos de «presidenta, presidenta» le recibían mientras iba llevada en volandas por Elena Nevado del Campo, futura consejera en el primer gobierno de Guardiola.
Y en la otra parte de la orilla está Guillermo Fernández Vara que hoy ha anunciado que en otoño dejará la Secretaría General del PSOE. En todas las quinielas aparece como próximo senador autonómico, puesto que también ocupará un diputado regional de Vox cedido por el Partido Popular. Lo de Vara tiene mucha miga que contar, pues ahora comenzará la «guerra por la sucesión» y él tendrá mucho que decir. El único miembro del partido que ha manifestado abiertamente su voluntad de presentarse a la elección como candidato del PSOE de Extremadura es el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallado, que sería lo peor que le podría pasar a los socialistas.
Pero Fernández Vara asegura que se irá y alguien debería estar ya postulándose como secretario general. No se puede descartar a Rafael Lemus o a Antonio Rodríguez Osuna, los dos con más predicamento entre la militancia. Pero no corramos, que aún quedan meses para guerras cainitas.












