Las medidas protección frente a la IA de las explotaciones avícolas se han establecido periódicamente mediante la activación por el MAPA de la Orden APA/2442/2006, de 27 de julio, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar, esta activación implicaba la puesta en las Zonas de Especial Riesgo y Zonas de Especial Vigilancia declaradas en dicha Orden, la aplicación de medidas implicaban medidas específicas en explotaciones ganaderas y supresión de certámenes/concentraciones de aves. Esa activación no se ha realizado hasta el momento.
No obstante, El MAPA comunica semanalmente una estimación de riesgo de introducción de IA por comarcas ganaderas dentro del territorio nacional zonificado por comarca ganadera. En la imagen que se muestra a continuación puede verse que prácticamente toda Extremadura se encuentra en alerta A o máxima. Estos datos corresponden con los datos comunicados por el MAPA del 22 al 28 de enero:

Por ello es importante recordar a ganaderos, veterinarios, integradoras, Ayuntamientos y demás colectivos implicados en el sector avícola la importancia de aplicar medidas de bioseguridad que reduzcan el riesgo de contacto con las aves silvestres con las aves de granja chequeando la estanqueidad de las instalaciones y otras medidas de bioseguridad de la explotación respecto al exterior de la misma minimizando la entrada de personal y vehículos externos en la medida de lo posible. Las medidas básicas de bioseguridad para prevenir la enfermedad se muestran a continuación:
Además, es necesario que los animales sean revisados regularmente, comunicando al veterinario responsable y/o Servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad. Se les recuerda que los indicadores que pueden hacer sospechar la presencia de Influenza Aviar en una explotación, son los siguientes:
• Caída del consumo de pienso o agua superior al 20%.
• Caída en la puesta superior a un 5% durante más de dos días seguidos.
• Mortalidad superior al 3% durante una semana.
• Cualquier signo clínico o post-mortem que sugiera la presencia de la enfermedad.












