Ahora sí que el PP ha pasado al ataque. ¡Todo a estribor!, le ordena el capitán al responsable del timón y la nave vira a la derecha, todo a la derecha, derecha sin complejos lejos de aquella «derechita cobarde».
Ante las maniobras defensivas de un cada vez menos arrogante presidente del Gobierno, el líder de la oposición y candidato popular parece haber cambiado el eslogan de “Verano Azul” por el de la “División Azul”, hasta en su uniforme azul íntegro, en esta lucha sin cuartel por el voto de la derecha.
Interesantes los preámbulos de la contienda, titulada “Cara a Cara”, aunque bien podría haberse subtitulado “A cara de perro”, pues Alberto Núñez Feijóo se descaró bronco y casi agresivo, de PP a PPP, como si de un perro potencialmente peligroso se tratase.
Mucho ruido y pocas nueces. Momentos muy intensos y con total corrección. Tal vez exceso de interrupciones y magistral moderación. Sin duda los vencedores de la noche fueron Ana Pastor y Vicente Vallés que junto a Atresmedia han logrado que ambos contendientes dieran la imagen más auténtica de cada uno.
El aspirante, machacón, incluso cansino por momentos, se hizo fuerte con su letanía pidiendo que gobierne quien más votos y escaños obtenga en las elecciones del próximo día 23 de julio: “Hagamos este pacto, yo le dejo aquí este documento y lo firmamos”. Por activa, pasiva y perifrástica la proposición y la respuesta del presidente: “Hable usted con el señor Fernández Vara”.
Un Feijóo duro y contundente, tramposo y embustero, más centrado en las formas que en los contenidos, vencedor en el lenguaje no verbal, llegando a rayar la agresividad y con una media sonrisa impostada, ensayada y poco natural.
Hemos descubierto a un Feijóo que no duda en mentir, achacando a Pedro Sánchez una serie de cuestiones de las que claramente no es responsable: la primera y clamorosa, el juez no ha cerrado la investigación de las escuchas de “Pegasus” por Sánchez, sino que las ha archivado temporalmente por la negativa del Estado de Israel a facilitar la investigación.
Además, señalar que no es Podemos sino Vox quien no ha firmado y está en contra del pacto contra la violencia de género, contrariamente a lo afirmado y reafirmado por Alberto Núñez Feijóo, candidato a presidente del Gobierno de España.
Aclarar también que el Partido Popular votó en contra del pacto de la subida de las pensiones con el IPC, aun cuando ahora Feijóo no se sonroja al decir lo contrario. No votó a favor de la revalorización de las pensiones.
Para rematar el cúmulo de falsedades culpa a Sánchez de la quiebra de Caja Madrid. ¿Dónde estaba Rodrigo Rato?
Por último, apuntar que el aumento de la deuda pública es similar a la que España reflejaba con Rajoy. Incrementando de este modo los múltiples errores e incorrecciones en los datos aportados en las intervenciones por Alberto Núñez Feijóo.
Por su parte el presidente Pedro Sánchez se ha equivocado al referirse a dos cuestiones que no venían al caso. “Excusatio non petita, accusatio manifesta”. Nos referimos al lema: ¡Qué te vote “Txapote”! y a los viajes del Falcon.
Pocas propuestas y muchos reproches. No ha sido un debate ideológico. Impactante en lo emocional cuando se hizo referencia al aniversario de la acción terrorista que unió a todos los españoles y que marcó el fin de ETA, hace veintiséis años que un malnacido de mote “Txapote” y otros criminales secuestraron a Miguel Ángel Blanco.
Roza la infamia Feijóo, ante su insistencia y reiteración para que firme ese documento el candidato del PSOE, sin presentar propuestas programáticas y pidiendo que claudique sin negociaciones. Basta ya de la lista más votada, el sistema parlamentario que ordena la Constitución Española de 1978 consiste en lograr mayorías parlamentarias y no en lo que a cada uno le interese en cada momento.

Con socarronería gallega reitera que: “Si gano las elecciones gobernaré… si saco una mayoría suficiente. Le pedí al señor Sánchez que si pierde me deje gobernar y no lo conseguí. Se lo insinué, se lo pedí e incluso se lo imploré”. En ningún momento descartó la realidad, que cuenta con los escaños de Vox como propios.
Pedro Sánchez Pérez–Castejón defendiendo el feminismo y los derechos LGTBI, propositivo. El PP hace chanza y los ministros de PSOE, “a posteriori”, apuntalan lo dicho por el presidente. Éste mensaje progresista y demoledor, frente a la tibieza de su contrincante conservador, marcó la diferencia. Así como en su minuto de oro donde Sánchez ha advertido contra “el oscuro túnel del tiempo” de PP y Vox.
Y como si de la noche electoral se tratase y ya en las sedes de ambos partidos, celebraciones y discursos de los candidatos a presidente del Gobierno de España:
En Ferraz 70, con camisetas rojas de la selección española, con el lema Sánchez 23 grabado a la espalda. El candidato del PSOE arenga a los suyos: “No tengo dudas de que vamos a ganar porque en este debate nosotros hemos defendido la acción de Gobierno y hemos hecho una extraordinaria gestión en política económica y social. Este señor (refiriéndose a Feijóo), no ha sido capaz de separarse un centímetro de Abascal y Vox”. Realmente, concluye, ha sido: “El festival del humor”.
En Génova 13, con una teatralización y puesta en escena estudiada, Feijóo reconocía: “Me lo he pasado muy bien, es la primera vez que he podido debatir con Pedro Sánchez con los mismos tiempos. Era mi obligación decir lo que he dicho con educación”.
Para reiterar por enésima vez: “Sólo merecemos gobernar si ganamos las elecciones, esa es la diferencia entre perder y ganar. He de reconocer que no he sido capaz de que el candidato Sánchez se comprometa”. Lo que, a nuestro entender, deja entrever su cinismo con los pactos.
Dicotomía de emociones al abrazar a María del Mar Blanco como símbolo e ignorar el ruego de Consuelo Ordóñez en cuanto a su dolor al escuchar el lema: ¡Qué te vote Txapote!, afirmando la hermana del asesinado por ETA que: “ese eslogan es repugnante”.
Los días que quedan serán muy apasionantes. Euforia en Génova 13. Imagen más contundente más segura y menos nerviosa. El candidato del Partido Popular que no duda en mentir y maquillar los datos, apela al regreso al Partido Popular de los escindidos de Vox.
Curiosos y muy indiciarios los fuertes abrazos de González Pons con los altos directivos de Atresmedia en la despedida. Lo dicho: Los vencedores del “Cara a Cara” son Ana Pastor, Vicente Vallés y Atresmedia.












