Recuerdo aquella vez que me encontré de casualidad con una librería en Logroño de libros de segunda mano también llamados de ocasión. Después de un buen rato mirándolo todo, apartando libros para llevarme, dudando sobre otros (más de una vez he comprado alguno que ya tenía), encontré “¡Acabad ya con esta crisis!” del premio Nobel de Economía Paul Krugman. El libro era de 2012. En él se explicaba -y explica- con pelos y señales cómo se había generado en EEUU la crisis económica de 2008 que, quince años después, aún perdura.
Ese libro estaba en un montón en donde había un cartelito escrito con rotulador rojo donde ponía el precio: 3 €.
Me dije que era imposible que costara tres euros, ese libro valía mucho más. Yo había leído bastante sobre los asuntos que trataba, principalmente “lo de” Lehman Brothers, la empresa de fondos de inversión y servicios bancarios en general que tenía y mantenía a más de veinteseis mil empleados y quebró por aquellas fechas y con ella, casi todo el planeta.
A primeros de 2008, por culpa de las “hipotecas” raras (un presidente de Gobierno español nos animó a que nos endeudáramos de por vida con ellas) que se concedieron casi sin control.
Resumiendo mucho, esta multinacional -Lehman Brothers- perdió el 78 por ciento de su valor, entrando en quiebra de no sé cuántos miles de millones de dólares. Y todo se fue a la mierda (hablando mal y pronto).
O todo no, porque, por ejemplo el “representante” de Lehman Brothers en España y Portugal en aquel 2008, acabó de ministro de Economía de España desde finales de 2011 a 2016, siendo desde 2018 y hasta la actualidad, vicepresidente del Banco Central Europeo, pero esta es otra historia.
En definitiva, Paul Krugman, en cuyo libro ponía que tenía como PVP 19 euros, me costó 3. Le dije a la librera que me parecía poco dinero. Comprobó que no había ningún error y me lo llevé. Le dije que al ser de economía pudiérase ser que se hubiera devaluado. Me dio igual. Me lo quedé.
Para mí fue muy valioso, me sirvió para conocer mejor (eso quiero creer) la sociedad en la que vivimos. Fueron tres euros muy valiosos. Y me sirvió para demostrarme una vez más que no es lo mismo el valor que el precio. El ejemplo tonto que se pone siempre es que un cubata en un pub de moda te cuesta seis euros y te dura media hora. Un libro de tres euros, de economía, me puede servir de distracción, aprendizaje y conocimiento, varios meses.
Queda dicho.












