El presidente de la Asociación de Vecinos Intramuros, Julián Gutiérrez Delgado, ha denunciado que en su colectivo se siguen recibiendo quejas de casas abandonadas y en ruina aparente, «que está produciendo inseguridad y preocupación a los vecinos colindantes a esas viviendas».

Es el caso de dos viviendas abandonadas en la calle El Salvador, explica, frente a una Iglesia evangélica, que se encuentran en un estado de abandono y que el Ayuntamiento ya realizó alguna acción de desalojo al verse ‘okupada’ por drogadictos .
«El mal estado de las mismas está produciendo inseguridad a los vecinos colindantes, temerosos de que en algún momento se derrumben y les coja a algunos en el patio o ventanas medianeras. Estos vecinos se han puesto en contacto con la Asociación preocupados de que en algún momento les pase algo», dice el presidente vecinal.

Además, los hierros colocados como puntales para protección y sujeción por si se produce algún derrumbe, «han sido robados para venderlos como chatarra», sostiene Gutiérrez Delgado.
La Asociación Intramuros desconoce las «acciones que haya tomado el Ayuntamiento hace ya algunos años cuando fueron desocupadas e inspeccionadas por la Gerencia Municipal de Urbanismo, emitiendo el correspondiente informe, pero que parece que todo quedó en los cajones municipales».













