Este Ayuntamiento que preside el Excelentísimo Señor Don Fernando Pizarro García-Polo sigue parcheando en muchas cuestiones, sobre todo en los autobuses urbanos. Ahora conocemos que el Consistorio popular va a destinar 558.000 euros para paliar las carencias de la cooperativa Los Arcos, concesionaria del servicio, y que los 600.000 usuarios que había antes de la pandemia no se recuperan ni conjurando a los dioses griegos.
Pero todo es mentira, una gran mentira, porque esos 558.000 euros son la cuarta parte del dinero que Europa consignó para los buses placentinos, con una partida de cerca de dos millones de euros para la adquisición de nuevos vehículos que renueven la flota y sean más económicos desde el punto de vista energético cuando no eléctricos. A nadie se le escapa que unos autobuses eléctricos serían buenos para el medio ambiente y para los dineros que gasta la cooperativa Los Arcos en combustible.
Aun así, aquí hay algo que se nos escapa, pues no es lógico ni normal, ni tampoco prioritario, destinar dos millones de euros al arreglo del camino del Cementerio Judío con el presupuesto europeo y tener que habilitar una partida de 558.000 euros para equilibrar las cuentas de los autobuses. No quisiéramos ser mal pensados, pero tanto interés en cemento nos lleva a sospechar de que existen comisiones de por medio. Insistimos en que se trata simplemente de una sospecha, que no tenemos confirmación de nada, pero lo que ha hecho el alcalde y su Junta Local de Gobierno es más que sospechoso.
Y el Excelentísimo Señor Don Fernando Pizarro García-Polo vuelve a utilizar su periódico de cabecera para quedar bien ante los ciudadanos y que estos crean que les importan sus problemas. ¡Y un comino! Para él y para la periodista que le baila el agua. El papel de la prensa es ser crítica con el poder y dar voz a la oposición para que la acción de gobierno sea transparente. Pero mucho nos tememos que la prensa placentina está adocenada y se espera a lo que salga de la Casa Grande sin contrastar las informaciones.
Es un despropósito. Nos vienen ahora a la memoria periodistas como José Luis García Martín, Antonio Sánchez-Ocaña (ASO), Gonzalo Sánchez Rodrigo, Juan Carlos López Duque, Mercedes Rodríguez Rey, Pilar Armero o Juan Manuel Cañamero, quienes hace treinta años revolucionaron la forma de hacer periodismo y tenían en jaque permanente a la mayoría absoluta que presidía Cándido Cabrera.
Ahora no. Sucede justo lo contrario. Los periodistas esperan la nota del día o la rueda de prensa programada y listos. ¡Qué pena! Y nosotros también hemos sido presa de esta situación y hemos caído en esa dinámica. Aunque practicamos un periodismo diferente, más freco y claro, señalando a los actores de esta gran tragicomedia.
Sinceramente les decimos: que el asunto este de los autobuses y del camino del Cementerio Judío nos mosquea a nosotros tanto como al Partido Socialista, que no tuvo empacho en demostrar a cuantos periodistas quisieron escuchar que la partida de casi dos millones de euros era para los autobuses y que el PP, por su cuenta y riesgo, la había cambiado para el camino del Cementerio Judio.
Así que no vengan ahora con componendas ni publicitando lo que no es porque aquí los únicos responsables son el Excelentísimo Señor Don Fernando Pizarro García-Polo y los señoritos de la Junta Local de Gobierno.













Una vez más, gracias por una información veraz.