Momento del partido. Fotografía EL DIARIO VASCO
Athletic Club de Bilbao 0-Real Madrid 2
-La primera pregunta que un aficionado del Athletic se hace es el motivo por el cual Ernesto Valverde dejó en el banquillo a Sancet y a Berenger. Yo hubiera hecho lo mismo que él si te encuentras con que el primer partido es contra el Real Madrid y con «Detallitos» Gil Manzano de árbitro.
-Se vio enseguida: en el minuto tres, tarjeta amarilla a Muniain capitán del Athletic por protestar que ya jugó todo el partido condicionado. No, en fútbol, desde benjamines, los árbitros saben que tienen que dejar al capitán de cada equipo hablar, quejarse y protestar un poco más de la cuenta.
-Luego el árbitro -que no es malo cuando quiere- pitó un fuera de juego a Vinicius que no era, he de reconocer.
-Vinicius que se creía que no protestaba porque no piaba, cada vez que le quitaban el balón, que ayer fueron muchas, levantaba los brazos, reía irónicamente y gesticulaba. Aunque hablaba eso también es protestar, y por tanto, como la de Muniain, tarjeta amarilla que no le enseñaron.
-En la primera parte Lekue, Vesga y Nico Williams daban más pases a los de blanco que a los de su equipo. Y así no.
-El resultado lógico de la primera parte hubiera sido un cero a cinco a favor del Real Madrid, por juego y concentración (si Ancelotti sigue haciendo lo mismo de siempre, sacará los resultados de siempre…), pero entre Vivian (ojo, que acaba de cumplir 24 años y ya está para la selección como perro de presa número uno) y Unai Simón salvaron la papeleta.
-Los dos goles fueron más bien feos por sirven como lección. El de Rodrygo como ejemplo de aprovechar los regalos y el segundo el de Bellingham como demostración de que dentro del área hay que rematar con lo que sea y como sea, aunque estéticamente salga feo.
-En el Real Madrid haciendo una labor oscura, el mejor del equipo: Tchouaméni. Se le está poniendo cara mezcla de Makelele, Diarra y Mauro Silva. Puede ser la sorpresa en el Real Madrid.
-A Militao el señor colegiado le tenía que haber enseñado tarjeta roja (bueno, vale, o naranja) en una jugada que no fue penalti porque cuando Militao arrolló a Unai Gómez del Athletic, este ya había rematado a puerta, pero la patada a la altura de la rodilla se la llevó.
-En la segunda parte se notó en el Athletic la entrada de Sanzet y de Berenger y también la del lateral izquierdo, Imanol. Valverde me defraudó un poco por no haber aprovechado las carencias de Carvajal que hasta pareció que ayer lo hizo hasta bien.
-Como también pareció que lo hizo muy bien Bellingham que a sus veinte años recién cumplidos, en el Real Madrid lo quieren convertir en el siguiente “vendedor de camisetas” que más perras saque después de Cristiano Ronaldo (qué buena persona es). Pero no hizo tanto. Metió un gol de churro (que entró), echó tres o cuatro «eslálones» (Valverde hizo siete) que tampoco asustaron mucho a los defensores bilbaínos. Cuando los comentaristas de donde vi el partido (no hago publicidad gratuita) que son muy madridistas (Morientes es lógico que lo sea) después de una jugada en la que se regateó a cuatro y luego perdió el balón por la banda, dijeron que es un fenómeno y no sé qué más, tomé nota mental diciéndome que espero que no lo conviertan en humo, en un azucarillo, en un Bojan o Deulofeu como otro cualquiera.
-En definitiva: el Madrid -que al final no necesitó tirar mucho de árbitro- no podía empezar la liga con tres puntos menos que sus rivales más directos que son el Barcelona a pesar de Xavi y el Atlético de Madrid. Y ojalá que el Celta porque el Villarreal, vendiendo a tantos jugadores y jugando en Europa lo va a notar y por supuesto, el Athletic Club de Bilbao que con su furia y con un delantero centro (lo siento, pero Guruzeta no está a la altura de Aduritz, Sarabia, Dani, Carlos, Zarra, Amorrortu o Noriega, ni siquiera a la de Toquero). Lo mismo el tal Martón del filial sirve, contando con que tiene ya 24 años.
-Resumiendo: Empezó la liga porque acabo de comprar la “Guía de la liga Marca 2023/2024” que no ha variado mucho con respecto a la temporada anterior, bueno, sí: ya no tiene nombre de entidad bancaria.
Fin.












