Durante una buena parte de la transición democrática de nuestra nación, a los herederos de la dictadura se les relacionaba con la clase social que dio en denominarse “pija”. Jóvenes engominados, católicos de “familia bien”, que disfrutando de los bienes heredados, en nuestra Extremadura tuvieron su auge en el Cáceres de finales de los setenta y la década de los ochenta.
Campaban a sus anchas por las calles comprendidas entre la Avenida de Cánovas y la Madrila. Era su territorio natural, desde el Gran Teatro hasta La Cruz.
Desde Plató a Makao, con paradas intermedias en el cine Astoria o en el Gran Café.
La inmensa mayoría de los miembros de ése exclusivo club de bien afeitados, calzados con zapatos castellanos, pantalones de pinzas y camisas de marcas a rayas, eran estudiantes de la Facultad de Derecho y miembros de las incipientes Nuevas Generaciones. Nada que ver con los estudiantes de las Facultades de Filosofía y Letras o los de Magisterio. ¡No, por Dios!
Entono hoy el “mea culpa” para reconocer mi error al prejuzgar la pertenencia de María Guardiola Martín al susodicho grupo sociológico. Tal y como nos ha demostrado, nada más lejos de la realidad.

Se nos confirma hoy como líder indiscutible del Partido Popular regional e incluso presenta sus credenciales como pilar fundamental a nivel nacional de lo que desafortunadamente el líder de la ultra derecha calificó como “derechita cobarde”.
Mostrando un derroche de inteligencia y valentía dignos de elogio. Más le valdría a más de uno intentar aprender de lo ocurrido ayer en la Asamblea de Extremadura. Ello ha servido como ejemplar ceremonia de imposición de la toga y el birrete pues entendemos que se ha doctorado en Ciencias Políticas. Hemos de aplaudir, sinceramente, su clase magistral de ayer mañana.
Además, es de justicia admitir que se ha ganado el respeto de la sociedad extremeña, gracias a la mejor campaña publicitaria posible. Desde aquí mi enhorabuena a los asesores de imagen. ¡Qué distintos de aquél otro de antaño!, de cuyo nombre opto por no acordarme, por “terrible”.
Reciba por todo lo anterior mi admiración y felicitación doña María. Que de “pija” nada. ¡Te lo juro por Snoopy!
PD.: Snoopy es junto a Charlie Brown el personaje principal de la tira cómica Peanuts, conocida en español como Carlitos.












