En estos momentos infelices de la Inteligencia Artificial y del Ciberproletariado, Google en ocasiones proporciona instantes de lucidez intelectual.
Estaba leyendo las medias verdades de los interesados en conseguir sitiales casi cinco mileuristas –entre pitos y flautas– el 23 de julio de 2023 y de pronto mi custodio Google –el que lo sabe todo– me lanza una píldora ética en frase de Olga, ciudadana de Robres, un pueblecito de 514 habitantes de mi querida comarca osceña de Los Monegros. La frase que comparto contigo es de antología:
“En una clase de primaria hay más argumentos y educación que en el Congreso. Tanto desencanto sólo puede llevar a la aparición de posiciones extremas y discursos que creo que no benefician a nadie”.
La puedes encontrar, mi querido lector, en este enlace: https://www.huffingtonpost.es/politica/milagro-robres-pueblo-huesca-convertido-oraculo-elecciones-generales.html.
Leyendo la sentencia de Olga, vecina de Robres, pueblo de Los Monegros, La Mecedora Habladora sugiere que los chicos del Congreso cursen para mejorar sus argumentos y educación la Enseñanza de Primaria que tiene muy buenos maestros. La Mecedora Habladora felicita a Olga por su claridad mental y razonamiento.
Olga habla de desencanto y tiene mucha razón y habla de discursos que no benefician a nadie. Frente al totalitarismo argumental aboga por discursos bien hechos, sólidos, que beneficien a todos. Para ello los aspirantes deben seguir los métodos de las maestras y maestros de Primaria, que pertenecen a la llamada “generación mejor preparada” y peor pagada que mileurísticamente hablando consiguen que los niños y niñas de Primaria argumenten y se eduquen muy bien, a pesar de los modelos argumentales y mejorables modales educativos que exhiben, teatreramente sesión tras sesión, quienes calientan los sitiales cinco mileuristas del Congreso del Reino de España.
La Mecedora Habladora sabe que los candidatos parlamentarios del 2023 han tomado nota y están dispuestos a leer, gracias a la Inteligencia Artificial, los métodos oratorios de los clásicos grecolatinos y del Renacimiento Europeo y se harán caso de las ideas pedagógicas de Quintiliano, Arias Montano, Luis Vives y otros tantos de las que se empaparán gracias a las redes sociales y a sus mentores cibernéticos.












