Lo ha vuelto a hacer. María Guardiola ha vuelto a ningunear al alcalde de Plasencia en un acto interno de partido pero importante para los proyectos de las grandes ciudades de la región. El jueves, antes de que ayer comenzase la negociación PP-VOX para firmar un acuerdo de investidura, la presidenta del PP de Extremadura se reunía con Ignacio Gragera y Rafa Mateos, próximos alcaldes de Badajoz y Cáceres. «No hay tiempo que perder, ya trabajamos para poner en marcha una Extremadura conectada, que mire al futuro con ilusión. La coordinación entre administraciones será una prioridad de nuestro gobierno», dice María Guardiola,
¿Y Plasencia? ¿Y los 200.000 habitantes del Norte de Extremadura, no tienen derecho a que haya «coordinación entre los gobiernos»? Si el lector fe fija bien en las fotografías observará que tanto Gragera como Matos parecen estar cansados de oír a Guardiola. En la pared del fondo y en el televisor se repite continuamente «María Guardiola, presidenta», como si necesitase creer que lo ha conseguido, lo que denota falta de autoconfianza.
Fuentes del Partido Popular de Extremadura han confirmado a este Diario que, es cierto, que Guardiola no confía en Fernando Pizarro pero que esta ocasión «no ha sido invitado por estar Plasencia en ferias». Tanbién es verdad que en esta reunión se han tocado asuntos delicados de la negociación con VOX y que afectan «únicamente a Cáceres y Badajoz». Por lo tanto Pizarro no pintaba nada en la misma. Son meramente excusas.
A pesar de ser el alcalde del PP más votado en la región y que afronta la cuarta mayoría absoluta, el PP de Mérida le vuelve a dar la espalda y con ello a toda Plasencia. Un par de veces vino la Guardiola en campaña. Esperemos que no tarde mucho en venir aprovechando la Feria.













