Para mantener el sistema de pensiones solo hay dos caminos: Limitar los gastos por la vía del conflicto y del recorte de pensiones como hizo, unilateralmente, el Gobierno de Rajoy con su mayoría absoluta, o dignificarlas por la vía de aumentar los ingresos, como es el caso que tratamos, gracias al pacto parlamentario y el Diálogo Social.
Recibo una sacudida con las portadas de la prensa regional, que en sus entradillas dicen: “Las pensiones subirán los costes de las empresas” y en otro, reza: “La subida de pensiones tensiona el sistema”. Me pregunto a qué empresas se refieren y a quiénes tensiona. Mejor contextualizadas estarían las noticias, si hubiesen matizado que según el Banco de España, los beneficios de las empresas, en el 2022, han crecido siete veces por encima de los incrementos salariales.
El lector me dirá que en Extremadura son muy pocas empresas, por su tamaño, las que pueden entrar en estos parámetros de grandes empresas donde realmente se producirá la subida de esos costes. Otra lectura posible, más cercana a la realidad, es que el impacto de la subida de pensiones en Extremadura más que poner en riesgo a la empresas, lo que hace es favorecer un contexto de consumo digno para doscientos treinta mil pensionistas extremeños.
Otra mirada más cercana sobre pensiones en Extremadura se propicia con datos: Durante el Gobierno de Rajoy, en el periodo 2011-2018, su decisión arbitraria de subir las pensiones al año un 0,25%, hizo que la pensión media en Extremadura pasara de 681 euros a 773, incrementándose tan solo un 13,5%. Con los Gobiernos de progreso, desde 2018 a 2023, el incremento ha sido de un 28,5%. ¿Electoralismo? Ese es el argumento de aquellos que querían y quieren terminar con todo lo público. Es cuestión de modelo, sin más. Respecto a los dígitos que nos dejó Rajoy en las pensiones extremeñas, a día de hoy, son casi mil millones de euros más al año, en los bolsillos de los pensionistas extremeños, que circulan en la economía real de nuestra comunidad, dándose retorno fiscal en nuestra región y en España.
A determinados periodistas, a parte de exigirles que no sean tendenciosos, hay que exigirles que no asuman el papel de asustar a los que apuntamos a ser abuelos o desanimar a los jóvenes con sus presentes o futuras pensiones. Mucho mejor es jugar un papel pedagógico para que todos podamos concluir que 190.000 millones de euros; cantidad contemplada para pensiones en 2023, es una cantidad suficientemente jugosa como para que muchos medios de comunicación, economistas neoliberales y expertos bancarios proclamen la insostenibilidad de las pensiones. ¡Entérense de una vez: habrá que reformar este sistema, cuantas veces sea, para mantenerlo como sistema público, intergeneracional, interterritorial y solidario!
¿Es Vd. un trabajador extremeño, que cobra más de 4.495 euros? Pues sepa que le subirán las cotizaciones a su empresa y a Vd. por su nómina y por la parte del salario que no cotice se aplicará una cuota de solidaridad; todo ello para posibilitar que las carreras laborales más irregulares puedan acogerse a una mejora de las pensiones mínimas, a la cobertura de lagunas en periodos no cotizados o para que un trabajador o trabajadora pueda escoger el mejor periodo de computo entre los 25 últimos años trabajado o los últimos 29 años, suprimiendo los dos peores. No es de extrañar, que la CEOE o el PP, no vean con buenos ojos este sistema, pero creo que en Extremadura, muy pocas nóminas y empresas serán las elegidas. A ver cómo explica María Guardiola que la subida de pensiones en Extremadura, cuando la pensión media es de 993 euros, es insostenible.
¿Tensiones? Las que genera el Sr. Garamendi, manteniendo su postura de no negociar la subida salarial.
Inteligente forma de hacer insostenible el sistema de pensiones. Ya saben, si es Vd. trabajador, joven, mujer o pensionista y no quieren tensionar el sistema, hagan volar su voto en forma de gaviota a la urna, y verán cómo controlan el gasto, con menos servicios públicos o congelando el SMI, pensiones, bonos sociales, prestaciones por desempleo… hasta que nos salven. ¡Son unos craks!













Interesante, lógico y veraz la redacción del artículo, mis felicitaciones. Un saludo.
Gracias, Agustin.