Fernando Pizarro ha perdido el juicio si es que alguna vez lo ha tenido. El alcalde aparece en una fotografía con su hombre de confianza y el empresario de la plaza de toros, para anunciar un pedazo de corrida, que lo es, y afirmar rotundamente que Plasencia es algo así como la capital de la tauromaquia del Norte de Extremadura. Sin embargo, desde la tarde de ayer, el Movimiento Ciudadano Social MSU-Norte lleva reclamando del ministro Óscar Puente que el segundo tren Alvia tenga parada en Plasencia y él sin coscarse. Bien es cierto que desde que este movimiento saliese a la opinión pública el alcalde placentino no ha emitido ni una opinión, ni a favor ni en contra, de las demandas del ferrocarril que hacen estos ciudadanos que sí representan al Norte de Extremadura.
Es verdad que los carteles taurinos de este año son muy atractivoss para los aficionados, incluso los precios son competitivos. Y es que tener una tarde de toros con Morante de la Puebla, Roca Rey y Gil Marín es una delicia sobre todo por la Puerta del Príncipe abierta por Roca Rey, ídolo de masas juveniles, y la buena actuación de sus dos compañeros en Sevilla, pero, entendemos, que antes de una corrida de toros y tres horas de afición está lo que sucede en el MInisterio de Transporte. A Plasencia no le ha tocado nada del último reparto de fondos, mientras que la electrificación de la línea Mérida-Puertollano supera los 400 millones de euros.
No se trata de abrir una guerra entre ciudades extremeñas, pero si Fernando Pizarro tuviese solo un poquito de juicio, se reuniría con MSU-Norte, Milana Bonita y cuantos otros colectivos han nacido por la desfachatez del Gobierno de cuestionar la importancia de Plasencia como capital del Norte de Extremadura (220.000 habitantes) y pondría las cartas sobre la mesa y lideraría un movimiento conjunto. Pero su soberbia es tal, que prefiere anunciar corridas de toros en vez de sentarse a negociar con la sociedad civil preocupada por el futuro de sus hijos y de su tierra.
Queridos placentinos tenemos un alcalde que lo mismo se va a California a hermanarse con no sé quién que viaja a Roma de sobrero ante la ausencia del obispo a última hora, Por cierto monseñor, y las coronas de la Virgen y del Niño ¿qué? ¿Nada noticiable? ¡Pues, también, mal vamos!
Pizarro quería ser presidente de la Junta pero María Guardiola movió el esqueleto y lo quedó en la cuneta. Después quiso ser diputado a Cortes, tampoco cuajó. Y es alcalde porque tiene un sueldo superior a los cinco mil euros porque la Alcaldía le aburre profundamente. Menos mal que nos equivocamos y María es la presidenta por derecho de la Junta de Extremadura.
Señor alcalde, coja de este escrito lo que le venga bien, le cedemos los derechos de autor, o tírelo directamente a la basura, pero no presuma más de que Plasencia es la capital del Norte de Extremadura porque, aun siendo verdad, en su boca es una falacia rayana en la porquería.













Doy Fe de ello nunca tuvo juicio, directamente digo nunca mas alcaldes como el Sr. Pizarro exento de capacidades para el buen gobierno.
Pedirle juicio a este Alcalde-sacristán de Plasencia, es como pedirle coherencia a un pato cuando le des de comer pan. Es un narcisista patológico. Solo le interesa él y nada más que él. Pero si se va a California el 17 y se publica el Decreto en el DOP, el 26 de Abril. Nadie se había enterado de que estaba fuera. Y eso que tiene la obligación de informar a la Corporación. Las dudas persisten dada la manipulación que hace en los documentos oficiales. Vamos que hay dudas de que el Decreto se firmase ya estando aquí de vuelta y ante el murmullo ciudadano al respecto de su viaje. Igual que cuando fue a Israel , que lo justifico para traer empresas a instalarse en Plasencia. Vamos que los judíos le vieron y se dieron cuenta de la pata que cojea. Y de vuelta que trajo: Nada. Pero se marco un viaje a costa de…
Me parece muy bien que el Alcalde entre sus funciones se interese en potenciar las corridas de toros, pero también y con más interés y ahínco el ferrocarril Plasencia ‘Madrid.