Un gobernante, o cualquier persona, si tiene la conciencia tranquila, no puede estar a salto de mata según venga la prensa del día. Pero es lo que sucede en Plasencia desde hace años: Fernando Pizarro García-Polo se levanta temprano para ver qué dicen los periódicos y en qué medida afecta a su acción (o inacción) de gobierno. Un ejemplo claro lo tenemos en la construcción de una pista de skate en el parque de La Isla. No hace muy bien publicarse la noticia en la prensa de que los vecinos de la avenida de la Vera y la calle Juan Correas se oponen a ella, que ya está el concejal de turno, David Dóniga, diciendo que todo se está estudiando. No sabemos qué dirá hoy después de haberse publicado un escrito de la Asociación Contra el Ruido de Extremadura apoyando a los vecinos y pidiendo al alcalde que se construya la citada pista en un paraje que no moleste a nadie.
Lo que sí sabemos es que la Mesa de Contratación ha adjudicado de manera provisional las obras del Skate Park que se construirá en el Parque de la Isla a la empresa Roig I Fills Association.SL, cuya oferta económica es de 281.325,00 euros, adjudicación que debería paralizarse ante la oposición de los vecinos y sentarse a negociar con éstos las posibles soluciones al proyecto.
Pero el caso más grave es el del coche camuflado de la Policía Local que fue multado en Portugal por no pagar en cuatro estaciones de peaje. Desde agosto de 2020 hasta ahora no se ha conocido al conductor del citado vehículo oficial que no tenía jurisdicción alguna en el país vecino. El intendente de la Policía Local de Plasencia, Enrique Cenalmor, se mostró «incapaz» de decir quién había sido el cerebrito que había usado el coche. Así estuvo cerca de tres años hasta que la presión mediática hizo que el caso pasase a la Policía Judicial. Y ésta, cumpliendo sus funciones y de manera profesional en dos meses ha dado nombre y apellidos. Ahora será el Juzgado el que tenga que refrendar si los «indicios de delito» son tales o todo queda en aguas de borrajas.
Acabamos de comenzar otra legislatura con mayoría absoluta de Fernando Pizarro García-Polo que, en verdad, no deseamos que sea como la anterior, pero para eso es necesario que el alcalde de Plasencia deje de ver a la ciudad como su cortijo y a los placentinos como sus súbditos. Porque, qué va a decir el edil a los vecinos que no quieren la pista de skate o por qué no da la cara y dice quién fue el que se llevó el coche a Portugal. Este oscurantismo no le hace bien al equipo de gobierno pero tampoco a Plasencia. La mujer del César además de ser honrada tiene que parecerlo. Pues eso, que Pizarro García-Polo no puede apelar a que los placentinos le han vuelto a otorgar su confianza si deja de ganársela día tras día.
El alcalde de Plasencia puede tener el respaldo de una parte de la población que se encuentra bien con este tipo de regímenes feudales, pero no engaña a quien tiene los ojos abiertos y compara los distintos medios de comunicación, muy a pesar de que la mayoría de éstos estén contentos con la golosina de la publicidad del Ayuntamiento. Y no es únicamente la Asociación de Vecinos Intramuros la que se queja del ruido. También lo es la Avenida de la Vera, Juan Correas y las que se irán sumando con el tiempo. Y ahora lo dice la Asociación Regional con su apoyo a los vecinos. Pizarro García-Polo debe rectificar y adoptar las medidas necesarias para que se concilie el descanso con la actividad empresarial o deportiva. De lo contrario, mal vamos.













Este Alcalde-sacristán de Plasencia entiende la politica como un cortijo de su propiedad. No sabe que en un sistema democrático el comportamiento del politico debe ser coherente. No vale decir a los vecinos de la Plaza de Béjar (Céntrica) que cono ellos no lo querían después del dialogo con ellos, anulo ese espacio y se fue a otro donde a los vecinos de esa zona tambien les molesta el tener esta pista de Skate, también cerca de sus domicilios y el ruido que conllevará esa concentración de jovenes patinando y que luego continuarán con el botellón. Y todo ello en un Parque natural como es la Isla, que debe ser protegido por su naturaleza.
Como si Plasencia no disponga de otros espacios alejados del residencial para esta actividad deportiva y de ocio.
Lo que pasa es que a este Alcalde del postureo y la mendacidad, dice a unos unas cosas y a otros otras y según sean o no nicho de votantes clientelares suyos. Que es lo que pasa. Además, siempre con arbitrariedad en sus decisiones. Le molesta mucho el que no le den la razón.
Señor San Polo, el skatepark es para ir a patinar como lo es un campo de futbol para ir a jugar, no un espacio para ir de botellón. Aunque si solo por practicar este deporte ya nos metes en el saco de los que hacen botellón entiendo que os quejéis por el ruido porque así es la ignorancia.