Cuenta José Luis Moreno-Ruiz en su libro “La Movida modernosa” que el siempre recomendable Eugenio Noel, refiriéndose al famoso desastre del 98 (de 1898) la gente (los españoles) estaban de lo más tranquilos porque sabían que ya se había negociado todo con los EEUU.
Tan importantes fueron esas fechas para España (esa guerra duró tres meses y diecisiete días: desde el 25 de abril hasta el 12 de agosto de 1898) que alguna vez he llegado a leer a historiadores (o pseudohistoriadores, no recuerdo bien) decir que España realmente es tal y como la conocemos ahora (junio de 2023) por culpa de aquella derrota en la que España perdió a Cuba (que quedó bajo tutela de Estados Unidos. Cuba era un país de gran violencia social y racial, guajira -campesina- y esclavista -hay que tener en cuenta que en 1895 las tropas españolas abatieron a José Martí, su héroe-), Puerto Rico, Filipinas (hay que tener en cuenta el nombre de José Rizal, fusilado…) y Guam (isla de las Marianas gobernada por Filipinas), que pasaron a ser dependencias coloniales de Estados Unidos.
El resto de posesiones españolas del Pacífico fueron vendidas al Imperio alemán mediante el tratado hispano-alemán del 12 de febrero de 1899, por el cual España cedió al Imperio alemán sus últimos archipiélagos —las Marianas (excepto Guam), las Palaos y las Carolinas— a cambio de 25 millones de pesetas (17 millones de marcos), ya que eran indefendibles por España (nota al margen: datos sacados de Wikipedia, la Enciclopedia libre).
De todo este desastre José Luis Moreno-Ruiz cuenta en su libro que el escritor Ángel Ganivet dijo que esto ocurría porque “España era una nación absurda y metafísicamente imposible”, que es una manera un tanto extraña y absurda (y metafísicamente difícil) de definir a una nación, pero de España (parece ser) se puede esperar lo mejor y lo peor.
En marzo de aquel 1898 en España hubo Elecciones Generales. Gobernaba la regente María Cristina porque su hijo, Alfonso XIII, que luego sería rey, era aún menor de edad.
La base legal existente era la Constitución española de 1876, vigente hasta 1923, que define la época histórica conocida como Restauración borbónica en España.
En 1923 el militar Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado por lo que en España hubo una dictadura hasta 1930. Después vino la Segunda República que duró desde 1931 hasta el Golpe de Estado de 1936 (hubo otros intentos anteriores y huelgas que no cuajaron) que degeneró en una guerra civil que duró hasta 1939.
Otra dictadura, esta de otro militar, el general Francisco Franco, que duró hasta 1975, una Transición, otra Constitución y democracia hasta la fecha, junio de 2023. Esto es en resumidas cuentas lo que ha sido España en el último siglo y pico.
Es tan importante el año 1898 que yo diría que somos -como Nación- lo que salió de ese llamado “desastre” en el que España perdió las últimas colonias de ultramar.
Hasta en la forma de gobernar de aquellos años en lo que llamaron “turnicidad” es casi como ahora: unas veces gobernaba la izquierda (se llamaban liberales) con Sagasta de Presidente del Consejo de Ministros (él estaba en el Gobierno cuando el llamado desastre de Cuba) y otras la derecha (los conservadores) al mando de Cánovas del Castillo (por cierto, los dos tienen “puesto” su nombre en calle en Mérida, la de Sagasta más céntrica, cerca de la Puerta de la Villa y la de Cánovas del Castillo más hacia el sur, cerca de Vía Ensanche, Legión X y Legión V).
Esto es España, una gran Nación. El mejor sitio donde vivir, comer, viajar, visitar…) con muchos contrastes y diversidad y por momentos y si hacemos caso a veces como dijo Ángel Ganivet, “una nación absurda y metafísicamente imposible”, pero apasionante e inigualable.
Fin.












