El alcalde no sabe qué es el diálogo. Le puede la soberbia y la falta de humildad y hoy lo ha vuelto a demostrar en el pleno municipal, donde Fernando Pizarro García-Polo ha vuelto a aplicar el rodillo y a decir sandeces cuando se veía acorralado por el portavoz municipal del PSOE, Alfredo Moreno. El primer edil incluso ha acusado a los socialistas de dejar una deuda de 100 millones cuando hace doce años dejaron el gobierno local, lo cual no es cierto de ninguna de las maneras.
En el pleno de hoy había un punto para la cesión de terrenos en el PIR «Los Monges» a la Junta de Extremadura para la construcción de 12 viviendas de alquiler asequible para otras tantas familias. A pesar de la insistencia del PP de que el terreno era el adecuado, el PSOE explicó que no es el más idóneo porque carece de servicios fundamentales para los vecinos. Además, Moreno aseguró que ni la Junta de Extremadura está de acuerdo con el lugar. Pese a esto, el alcalde zanjó el conato de conversación y aplicó el rodillo de la mayoría absoluta.
Otro punto controvertiddo ha sido la modificación presupuestaria de 280.000 euros. Para la oposición, no es normal que a la altura de año en la que nos encontramos, se esté con modificaciones, en lugar de estar elaborando el presupuesto de 2023, que debería estar aprobado antes de final de año.
No menos importante es el asunto de los autobuses urbanos. Alfredo Moreno mostró al alcalde el documento en el que se refleja que había una partida de casi dos millones para transportes y movilidad. El alcalde lo negaba con aspavientos y pese a que el socialista le dijo que le ponía el documento encima de la mesa, el alcalde insistía en que es preferible arreglar el Camino del Cementerio Judío, a pesar de que hace dos años anunció que se iban a comprar autobuses urbanos eléctricos, lo cual causó regocijo en la población, pero ha sido una promesa incumplida.
Cuando el gobernante cree que siempre tiene la razón y no escucha a la otra parte se convierte en un sátrapa. ¿Lo será Fernando Pizarro García-Polo? Todo indica a que, efectivamente, lo es.













Es fácilmente entendible que cualquier maniobra realizada en estas fechas llámese modificación de planes u objetivos previsto atiende a una estrategia electoralista. Aunque la aceptación de esta situación ya pudiera ser harina de otro costal, cuestión de fanatismo político, seguir confiando en el Sr. Pizarro, cuya calidad y capacidad profesional y personal está en números rojos. Una vez más la soberbia de este personaje que nos ha tocado aguantar durante 12 años desobedece a la cordura en detrimento del interés general. «autobuses». El señor Pizarro cada vez da más crédito a un científico de la teoría del conocimiento que dictamíname que el poder lleva en ocasiones AL INDIVIDUO DE LA RIDICULEZ, EL CIRCO, A LA DESFATACHEZ, A LA SINVERGUENZERIA… «Ketcher creo recordar QUE ERA EL MENCIONADO CIENTIFICO Y en esto el Sr. Pizarro gana a cualquiera por goleada pero él no va a cambiar y nos seguirá ridiculizando, convirtiéndose en el peor embajador de Plasencia, el coste reputacional que este señor está dejando define una senda extremadamente peligrosa. Pero como dicen nuestros comarcanos tenemos lo que nos merecemos, frase que con rigor no paro de escuchar en boca de ciudadanos de pueblos cercanos.
Si después de tres legislaturas, doce años, seguimos apoyando las políticas del Pizarrín, seguiremos teniendo lo que nos merecemos.
En boca de mucha gente de las comarcas no dejo de oír que en Plasencia hay «mucho tonto que come morcilla y eructa a chorizo». Mucho desclasado que pensando que votando a Pizarrin sube de escalafón social. Y es que en Plasencia hay muchos que se creen de alta alcurnia aunque no tengan donde caerse muertos. Mucho postureo y creerse lo que no son. Lo de «con Pizarro, pan y cebolla» hasta la agonía final. Avanti! Ya queda menos para la insignificancia total.