Esta mañana directivos de la Asociación de Vecinos Intramuros y miembros del Partido Socialista Obrero Español de Plasencia se han reunido para estudiar los puntos de coincidencia y las divergencias en cuanto a las alegaciones que ambos han presentado en tiempo y forma a la Ordenanza Municipal del Ruido que promueve el Ayuntamiento de Plasencia gobernado por Fernando Pizarro García-Polo.
Según las fuentes consultadas por Diario de Plasencia, ambas partes han coincidido en la falta de negociación y de diálogo por parte del equipo de gobierno y, por ende, del alcalde «con los distintos sectores afectados (vecinos y empresarios), así como con los grupos políticos de la oposición. Tan dialogante es este alcalde…, pero solo de boquilla», afirma Julián Gutiérrez Delgado, presidente de Intramuros.
En la reunión de esta mañana, vecinos de Intramuros y concejales del PSOE han mantenido un intercambio de opiniones, llegando a la conclusión de que algunas propuestas del equipo de gobierno están al «borde de la ilegalidad», explica Alfredo Moreno, líder socialista en Plasencia, «porque pueden perjudicar a los empresarios» y no conseguir lo que se busca como es el derecho consagrado de los vecinos al descanso.
Todo está pendiente de la reunión que el alcalde ha dicho va a mantener con los tres grupos políticos de la oposición municipal, aunque visto como se las gasta Pizarro es difícil que modifique la actual propuesta de Ordenanza Municipal de Ruido que tendrá que ser aprobado por el pleno y que ha elaborado el equipo del concejal David Dóniga.












