Tengo por costumbre anunciarme. Seguro que para muchos de ustedes resultará anacrónico, no obstante, así me educaron y así correspondo. Cada vez que voy o paso por un lugar, casi involuntariamente y como si del sistema nervioso neurovegetativo parasimpático se tratase, repaso a qué amigos me gustaría encontrar. Poco trabajo me cuesta actualmente, si bien todavía paseo en mi cartera mis tarjetas de visita, gracias al teléfono móvil es tarea más que sencilla inmediata.
Al igual que mi pañuelo de tela que, bien planchado y blanco, doblado en un bolsillo, atesora algunos de los muchos recuerdos de mi niñez. Faltaría tan sólo las camisetas interiores que nos ponían nuestras madres para completar el “Kit” de complementos olvidados en el transcurso entre el siglo pasado y el presente.
Voy, rumbo norte, por esta cicatriz de doble sentido con mediana que igual une que separa y de la cual disponemos según necesidad. Pensando en una persona principal en esta bendita zona que, desde esta posición privilegiada y con vistas, me ayude e indique. Es muy rápida la búsqueda, que ni el buscador de la multinacional Google tardaría aún menos que mi cerebro en dar la óptima respuesta.
Victorino Martín García. Ganadero y veterinario, veterinario y ganadero, amante de los animales en cualquier orden de preferencia. Propietario de la ganadería del mismo nombre e hijo de su padre, que es quizás lo más importante que se le puede atribuir a una persona. Acostumbrado a la selección y a las decisiones vitales, seguro que el padre, en su cuaderno de campo, lo aprobó con la mejor nota para que fuera, tal y como así es el cerebro y corazón de esta empresa.

Valiéndome de la confianza que nos une (como colega, si no amigo), le envío un mensaje y me responde sobre la marcha. Que tal pareciera que sigue de meritorio veterinario en prácticas responsable de las guardias nocturnas profesionales.
“Buenos días, quiero felicitar al Diario de Plasencia por su nueva andadura. Siempre es muy bueno que haya información de primera mano, información sobre las cosas que ocurren en el entorno y es muy importante que una comarca como la de Plasencia tenga un diario; un nuevo diario digital para informarnos de todo lo que ocurre en España, de todo lo que ocurre en la Comunidad y también de todo lo que ocurre en la comarca. ¡Un fuerte abrazo!”
Le respondo y saludo. Además, le envío recuerdos de respeto y admiración por parte de mi padre para su familia, costumbre ganadera que se nos transmite de generación en generación y que forma parte de nuestro acervo cultural. Y que al igual que, con mi pañuelo o mis tarjetas de presentación, pienso perpetuar. Pues entiendo que este conjunto de bienes y valores morales y culturales propios y pertenecientes a nuestro patrimonio es la mejor y verdadera herencia que hemos de transmitir a las siguientes generaciones.













