Lo que me gusta de Madrid es que en cualquier rincón encontramos un trozo de Historia de España.
Me acuerdo de aquel fin de semana que estuvimos unos días en una pensión de la calle Atocha cercana a Antón Martín y que de vez en cuando bajaba a tomar algo a la cervecería que está al lado del teatro Monumental.
Al concurrido entraron un par de tipos vestidos con frac, uno de ellos de más de uno noventa. Llegaban a la barra, se metían un par de cañas para el cuerpo y volvían a salir. Estaba claro que actuaban en el teatro y que pertenecían a la “Orquesta y coros de TVE” como pone en la fachada del teatro Monumental.
Pasear por Madrid como turista significa fijarse en las placas triangulares que especifican sitios con Historia. Todavía recuerdo con asombro aquella vez, que, esperando en la Puerta del Sol en la esquina con el inicio de la calle Alcalá, leí una de esas señalizaciones y resultó ser que ahí mismo el escritor Valle-Inclán había perdido el brazo en una pelea con un periodista tras una discusión.
En la fachada del teatro Monumental hay dos placas informativas, en una se dice que el músico Prokofiev actúo una vez en él y en la otra, que es la que más me interesa, pude leer que a las puertas del teatro comenzo el Motín de Esquilache o contra Esquilache, político italiano al servicio de Carlos III, el domingo de Ramos 23 de marzo de 1766.
Algunos entendidos en la materia dicen que ese Motín popular fue el preludio de la Revolución Francesa. En aquellos años, el rey de España era Carlos III y el sistema político se conocía como Despotismo ilustrado, aquello de «todo para el pueblo, pero sin el pueblo».
El siglo XVIII español es de gran importancia e interés, aunque de tan olvidado, parece que los hechos acaecidos no ocurrieron. Piketty cuenta que en aquellos años entre el 25 y el 30 % de las propiedades españolas pertenecían a la Iglesia Católica y a partir de ese Motin debido al hambre y a la precariedad, poco a poco la sociedad fue cambiando.
También leí, para dar más lustre al sitio, que en ese mismo teatro Monumental que es la sala de conciertos de la Orquesta de RTV española, en la calle Atocha junto a Antón Martín, en donde para actuar hay que llevar frac; el Partido Comunista de España fundó el 2 de junio de 1935, a finales de la II República, el llamado Frente Popular.
En definitiva, un sitio a simple vista como otro cualquiera, alberga el comienzo del Motín de Esquilache en 1866, la fundación del Frente Popular en 1935, también en 1935 un concierto de Prokofiev y la mirada de un curioso que salía de un bar después de tomarse algo y de ver fútbol por la tele allá por el inicio de 2024, todo sin salir de un par de fachadas de la calle Atocha de Madrid.
Es lo que tiene una ciudad tan extraña, fascinante y monumental.
Fin












